
Denis Valle (Madrid)
“Sigo sin fiarme de su fiabilidad, y cuando pueda lo cambiaré”
En febrero de 2007, compré un Honda Civic i-CTDi en la concesión Quer, en Madrid. En octubre de ese mismo año, con sólo 28.000 km recorridos, de repente se encendió en la instrumentación la luz de fallo en el motor y el coche se quedó sin fuerza. En el taller oficial me dijeron que se había roto el turbo y tardaron un mes en arreglarlo porque tenían problemas de abastecimiento de piezas …menos mal que me dejaron un vehículo de cortesía y la reparación la cubrió la garantía. Más tarde, en primavera de 2008, se estropeó la centralita electrónica que gestiona la luz de freno y lo solucionaron cambiándolo a cargo de la garantía… Pero lo más grave le sucedió a mi mujer el pasado mes de marzo -con sólo 60.000 km- cuando, en pleno viaje, empezó a escuchar un fuerte bufido al acelerar. Llamó a la grúa, que lo llevó al servicio oficial más próximo -donde le aseguraron que se había vuelto a romper el turbo-. Esta vez tampoco tuvimos que pagar nada, pero la situación nos causó muchos trastornos, ya que no nos prestaron un coche de sustitución todos los días que estuvo el Civic en el taller. Cumplo escrupulosamente las recomendaciones del fabricante respecto a los cuidados del turbo -por ej., espero unos minutos antes de apagar el motor…- por lo que estoy seguro de que algo falla en la mecánica para que con tan pocos kilómetros se haya producido dos veces la misma avería. Quiero que me den una solución porque ya no confío en la fiabilidad de mi Civic, y en atención al cliente no me la ofrecen.
¿Podéis ayudarme?
Qué dice la marca
Según Honda, “…resulta inevitable que, en ocasiones, pueda producirse alguna avería. El turbo es un elemento que está sometido a muy altas temperaturas y presiones, muy sensible a la acumulación de carbonilla provocada por la calidad del combustible [...] No obstante, todas las incidencias del Civic de David han sido reparadas con cargo a la garantía y, en estos momentos, el vehículo se encuentra en perfecto estado de funcionamiento, por lo que no hay motivos para pensar que la avería pueda reproducirse. Además, se le prestó un coche de sustitución más tiempo incluso del establecido en el contrato de garantía y también se le reembolsaron los gastos ocasionados por la grúa”.























