
César López (Santander)
“Sigue sin ir bien, así que lo cambiaré por un modelo de gasolina”
En marzo de 2007, compré un Mazda 6 2.0 CRTD en la concesión Red Parayas, en Santander. Cuando sólo tenía 3.924 km se encendió en el cuadro de instrumentos un testigo que indicaba que tenía avería en el DPF -filtro de partículas*-. Lo llevé al taller oficial donde le cambiaron el aceite y el liltro de aceite; según el responsable del taller oficial, el DPF se obstruye y hace que “el nivel de aceite en el motor suba al máximo”. En la actualidad, mi Mazda 6 lleva recorridos 24.500 km y ya he tenido que cambiar el aceite y el mencionado filtro en siete ocasiones; en cada visita he tenido que pagar unos 200 euros porque, al ser elementos de desgaste, no los cubre la garantía.
En el taller me aseguran que el coche funciona perfectamente y que el problema radica en que realizo muchos kilómetros en ciudad y muy pocos por carretera. Es cierto que sólo hago un viaje largo al año, pero creo que el vendedor del concesionario me debería haber informado de esta circunstancia porque no puedo estar cambiando el aceite y el filtro cada 3.000 km aproximadamente… si no me habría comprado un coche con motor de gasolina. Además, me he informado y en modelos de otras marcas con características similares al mío -es decir, turbodiesel con filtro de partículas- no ocurre este problema. He puesto una queja en atención al cliente, donde sólo me ‘dan largas’ y se limitan a preguntarme si paro mucho en los semáforos.
¿Existe solución para mi caso?
Qué dice la marca
Mazda nos ha explicado que el motor diesel del vehículo de César incorpora un filtro de partículas -DPF-, que requiere un régimen de funcionamiento concreto, y que da la impresión de que no se están siguiendo adecuadamente las instrucciones: cuando se enciende el indicador DPF se debe conducir a 2.000 rpm durante 15 minutos para regenerar el filtro DPF. El filtro de partículas diesel recolecta la materia particulada en los gases de escape del motor y se limpia durante la conducción normal, sin embargo, no será eliminada: si se conduce continuamente a 15 km/h o menos; se conduce sólo 10 minutos -o menos- o cuando el vehículo está frío; y si el coche se mantiene al ralentí mucho rato. La falta de combustión de partículas hace que el combustible se deposite en el fondo del cárter y el nivel de aceite suba.
*Filtro que retiene las partículas sólidas que se generan en la combustión de los motores diesel.























