TU OPINIÓN
Nuestros Queridos Rallyes
Igor Salvador
Hace algunos meses me desplacé, desde Bilbao, al Rally Príncipe de Asturias donde, como todos sabréis, uno de los espectadores...
Son muchas las inquietudes que afloran en los fabricantes cuando arrancan el largo y complejo proceso de desarrollar un nuevo automóvil. Entre todas, una de las que más preocupa a sus responsables es mantener el necesario secreto ante la...
Los españoles somos marquistas; el mundo, en general, es marquista. El ser humano gusta de distinguirse de los demás luciendo aquello que el prójimo sabe que es caro; y si es indecentemente caro, mucho mejor. Y no hablo sólo de una camisa con caballo bordado, un polo con cocodrilo o un vaquero con nombre de carburante. El fenómeno de la marca de lujo como símbolo de distinción y exclusividad afecta a cualquier ámbito de la vida al que dirijamos la mirada. Relojes, bolsos, equipos de música, zapatos, perfumes, teléfonos móviles, corbatas- Y cómo no, los automóviles. Si no fuera para dejar claro ante la humanidad que el que viaja dentro es inmensamente rico, ¿quién se compraría un Rolls-Royce? Por otra parte, quién pensaría que has triunfado en la vida si no luces un Patek Philippe en la muñeca, o no sacas la American Express Platinum de una cartera de Loewe. Con grandes, numerosas y honrosas excepciones, la sociedad nos ha hecho así y ante ello sólo nos queda la rebeldía en contra de la -apariencia-. Aunque, bien pensado, a nadie le amarga un Porsche, o mirar la hora en un Rolex. Escrita esta reflexión, Autofácil se suma este mes a la rebeldía, al antisistema y al -si es igual, no importa el nombre: me compro el más barato-. Y lo hacemos convencidos de que buscar la oferta, indagar en Internet, elegir las marcas blancas, evitar ser deslumbrados por campañas de publicidad, comparar precios y establecimientos antes de comprar, puede suponernos al año un ahorro de cientos de euros. Veamos algún ejemplo. Reparar un -chinazo- en el parabrisas cuesta en Carglass 43 euros más que si lo haces en Cristalbox; un extintor portátil de un kilo de carga de la marca Delta vale en Norauto 15,95 euros, mientras que el de la firma Anaf -con idéntico contenido- comprado en Carrefour cuesta 25 euros; si eliges un neumático deportivo Pirelli Cinturato P7 deberás pagar 196 euros por cada unidad, mientras que con prácticamente las mismas prestaciones, duración y ruido, un BF Goodrich G-Force Profiler -segunda marca de Michelin- sólo te costará 130 euros cada uno. Resumiento, nuestro súper-artículo de este mes te ayudará a buscar, a comparar- y a comprar barato. ¡Feliz ahorro!
Este mes quiero hablaros de líderes. Son muchas las variables que determinan las numerosas formas de liderazgo que existen, pero la más incontestable de todas cuando se trata de valorar un producto comercial son las ventas. Desde la noche de los tiempos, el número de unidades vendidas otorga el título de líder a una bebida, un televisor, un destino vacacional, una revista y, cómo no, a un automóvil.
Llega la primavera, y coincidiendo con las flores y las alergias llegan también puntuales a su cita las últimas tendencias en el mundo del automóvil. Nuevos modelos y renovadas versiones con los que iluminar el sombrío mercado que sigue sin ver, al menos en España -los analistas prevén que, en 2012, se venderán apenas 780.000 coches-, dónde termina el túnel en el que entró hace ya cuatro años.
Visto que la tempestad económica, lejos de amainar, parece que se recrudece, nos sigue pareciendo útil dedicar nuestros artículos estrella de cada mes a profundizar en aspectos que alivien el bolsillo de nuestros amigos lectores.
Como era previsible, los Reyes Magos no han sorprendido a nadie al dejarnos, junto al árbol de Navidad, un enorme
y llamativo paquete repleto de medidas con las que debilitar el poder de una crisis que en España, lejos de remitir, cada día que pasa se hace más fuerte y difícil de sobrellevar.
Estaba firmado y sellado; y cuanto más lo negaban nuestros veraces y responsables políticos, más seguro era que el IVA estaba a punto de subir. Y así ha sido: con un aplastante 21% de IVA general, a partir de septiembre España se coloca por encima...
Por gusto, o por necesidad, el automóvil es el medio de transporte favorito de los españoles para alcanzar sus destinos turísticos. Así, nos encontramos cada año con un binomio formado por el coche y la carretera, cuya perfecta armonía entre ambos es determinante a la hora de cumplir con la premisa más importante de las vacaciones estivales: volver a casa.
Permitidme que sea esta célebre frase de Sócrates la que ilustre mi comentario sobre un par de temas de actualidad que he seleccionado entre los artículos que este mes publica Autofácil. El primero se refiere a la medida de la Administración de limitar la velocidad en autopistas y autovías a 110 km/h, mientras que el precio de los carburantes siguiese al alza. Esta decisión entró en vigor el pasado 7 de marzo junto a la promesa de que estaría vigente hasta el 30 de junio, fecha en la que se revisaría en función de cómo evolucionase el precio del combustible.
Frente a una bola de cristal, pero apoyados por un considerable número de informes, hemos intentado descubrir qué futuro nos depara el inquietante 2012. La primera conclusión es que el año entrante será malo para todos los sectores, incluso peor que el que se va. Así, con tan fatales augurios, hemos dividido este pronóstico en el tiempo en tres capítulos: lo bueno, lo malo y lo insólito que nos ocurrirá en 2012.
Estamos en plena campaña electoral previa a la celebración de las Elecciones Generales. Y si bien es cierto que cualquier cita con las urnas es siempre importante, la del 20-N tiene una especial trascendencia por cuanto de ella se espera la formación de un Gobierno capaz de hacer que España se recupere de su enquistada crisis económica y social, y nos coloque de nuevo en el lugar que en el mundo nos corresponde como país estable, creíble, solvente, económicamente fuerte y poderoso en su faceta industrial.
Pasado el verano, pasadas las vacaciones, a punto de pasar unas elecciones generales... hablemos de futuro. Ajenos a la economía incierta, al consumo contraído y a los mercados convulsos, los fabricantes de automóviles continúan aplicándose una política comercial de -al mal tiempo, buena cara-, y siguen invirtiendo tiempo y dinero en desarrollar nuevos modelos que, por su originalidad en el diseño, o por sus singulares características técnicas, estimulen los bolsillos de potenciales compradores que hoy dudan sobre si 2012 debe ser, por fin, el año adecuado para cambiar de coche.
Por las fechas estivales de las que disfrutamos sería lógico pensar que nos encontramos ante una de esas insólitas historias a las que por lo sorprendente, incluso increíble, de su contenido se les bautiza como -serpientes de verano-. Sin embargo, recorrer un millón de kilómetros con un mismo automóvil, y sin apenas sufrir averías, es un hecho tan real como reales son los protagonistas de tan singular hazaña: Antonio Pachón y su Mercedes E290 de 1998.