
César López (Santander)
“Sigue sin ir bien, así que lo cambiaré por un modelo de gasolina”
En marzo de 2007, compré un Mazda 6 2.0 CRTD en la concesión Red Parayas, en Santander. Cuando sólo tenía 3.924 km se encendió en el cuadro de instrumentos un testigo que indicaba que tenía avería en el DPF -filtro de partículas*-. Lo llevé al taller oficial donde le cambiaron el aceite y el liltro de aceite; según el responsable del taller oficial, el DPF se obstruye y hace que “el nivel de aceite en el motor suba al máximo”. En la actualidad, mi Mazda 6 lleva recorridos 24.500 km y ya he tenido que cambiar el aceite y el mencionado filtro en siete ocasiones; en cada visita he tenido que pagar unos 200 euros porque, al ser elementos de desgaste, no los cubre la garantía. (más…)