
En Ciudad Real, el misterio envuelve los Ojos del Guadiana. Y no sólo la ciencia se muestra oscura para explicar su origen, sino que el propio Quijote ya nos adelantaba los encantamientos de este lugar: “Ruidera y sus hijas y sobrinas, las cuales llorando, por compasión que debió de tener Merlín de ellas, las convirtiera en otras tantas lagunas”…
Texto y Fotos: Angel Corral
Descubrir el Parque Natural de Ruidera es nuestro objetivo. Pero antes, al hacer el camino, el horizonte nos pintará viñedos, olivos y campos de cereal en los que la historia y las villas se entrelazan en un recorrido entre prosaico y ensoñador. Aquí, las propias andanzas de Don Quijote se alternan con un abigarrado ejercicio de tradiciones y costumbres que convierten a estos campos en algo más que un simple paisaje llano. Como decimos, todo se entremezcla en una tierra rica y, sobre todo, famosa por sus caldos. Por tal motivo resulta casi obligado comenzar la ruta en Valdepeñas, en la capital de esta misma denominación de origen y reconocida como tal desde el 8 de septiembre de 1932. Y como punto de orientación, utilizaremos un elemento geológico muy común en estas tierras: los altozanos. Así, a la entrada de Valdepeñas encontramos el monumento al Ángel Custodio, obra de Juan de Ávalos. Desde aquí, y con unas impresionantes vistas sobre estas tierras, decidiremos qué ruta tomaremos para ir camino del Parque Natural de las Lagunas de Ruidera… no sin antes hacer un pequeño receso previo para conocer a fondo Valdepeñas.
(más…)