Reportajes

Hazte un rally ecológico

rallyeco01
Hazte un rally ecológico
J. Couto:
J. Couto:
Unir las palabras 'rally' y 'ecológico' parece un sacrilegio –o al menos un oxímoron–. Sin embargo, el resultado es una competición francamente divertida, en la que puede participar cualquiera sin necesidad de ser un piloto consumado y en la que la competitividad está al más alto nivel.


Son emocionantes. También muy divertidos. Y, por si fuera poco, participar en ellos sale barato. Nos referimos a los ecorallys, un tipo de prueba que representa casi la mitad de los 13 eventos anuales que contempla la Copa de Energías Alternativas; un certamen internacional organizado por la FIA –la otra mitad son pruebas de resistencia, como la que se realiza durante 24 horas en el trazado norte de Nürburgring–.

Esto es una competición seria: hasta existe un Campeonato de Europa FIA de ecorallys

Es tradición que, como sucede en el Mundial de Rallys, la temporada comience con el Rally Ecológico de Montecarlo en el mes de enero. En España se disputa la cuarta prueba del certamen, bautizado como Vasco Navarro, una carrera en la que hemos participado este año y que tuvo lugar el pasado mes de junio –más info: www.racvndeportes.com–.

En qué consisten

Este tipo de competición se inspira en los conocidos rallys de regularidad, que se celebran con coches clásicos con más de 25 años. El propósito principal es circular manteniendo una velocidad media constante de 49,9 km/h –o la máxima genérica de la vía; y, si un tramo se realiza en un circuito, la velocidad puede ser más alta– consumiendo lo menos posible.

Para tomar parte en un ecorally sólo se necesita un modelo de serie, y no es necesario que esté preparado para competir –nada de jaula antivuelco, baquets, arneses…–; los únicos requisitos que debe cumplir es que sea eléctrico, híbrido, que utilice combustibles alternativos como el GLP, el bioetanol o el gas natural comprimido, o que cuente con una tradicional mecánica diesel o gasolina con unas emisiones medias homologadas inferiores a 120 gr/km de CO2. Tampoco hace falta que los ocupantes lleven un montón de costoso equipamiento homologado por la FIA –cascos, monos y ropa interior ignífugos…–. El motivo es que se compite en tramos abiertos al tráfico, por lo que el único requisito es llevar a bordo dos chalecos reflectantes. Eso sí, para participar en un ecorally, debes tener licencia de piloto –basta una estatal, que puedes obtener en la Federación Española de Automovilismo y que ronda los 300 euros– y pagar la inscripción, que sale desde 300 euros más por coche.

rallyeco04

Hasta la salida, no te dicen por dónde vas a ir

El recorrido exacto de la prueba es secreto hasta el momento de la salida, que es cuando se entregan los roadbooks o rutómetros en los que se indica cuál es el recorrido y dónde comienzan y terminan los tramos cronometrados. Los vehículos van tomando la salida separados por intervalos de un minuto. A lo largo de cada tramo, la organización establece puntos de control en los que se registra la hora exacta a la que pasa cada participante. Por cada décima de segundo que se adelante o se retrase, se penaliza con 0,1 puntos. Y, al final, gana quien menos penalizaciones suma.
Para guiarse con precisión, los equipos profesionales suelen emplear equipos bastante caros, como el Blunik –ronda los 2.000 euros–, un sistema que le indica al piloto con un código de luces si va demasiado deprisa o despacio. No es obligatorio tenerlos para poder participar… pero, sin ellos, ya puedes ir despidiéndote de la victoria…

La próxima prueba del campeonato es el Eco Rally de Bulgaria –19 de julio–, aunque puedes consultar el calendario de la Copa de Energías Alternativas en la web de la FIA.

Ford nos invitó a participar en uno…

Tienes que ir de un sitio a otro a una media de 49,9 km/h y consumiendo lo menos posible. Dicho así, suena aburrido, pero el año pasado participé por primera vez en una prueba de este tipo al volante de un Ford… y me he pasado todo el año esperando a que la marca del óvalo nos vuelva a incluir en su equipo oficial para disputar en el V Eco Rallye Vasco Navarro, prueba válida para la Copa FIA de Energías Alternativas.

Tienes que ir de un sitio a otro a una media de 49,9 km/h y consumiendo lo menos posible. Dicho así, suena aburrido, pero el año pasado participé por primera vez en una prueba de este tipo al volante de un Ford… y me he pasado todo el año esperando a que la marca del óvalo nos vuelva a incluir en su equipo oficial para disputar en el V Eco Rallye Vasco Navarro, prueba válida para la Copa FIA de Energías Alternativas.

En la pasada edición, conseguimos un quinto puesto con un Ford Focus 1.0 Ecoboost Sport de 125 CV. Para la de este año, en Ford decidieron cambiar el Focus por un Fiesta 1.0 Sport, también de 125 CV, y yo iba a hacer equipo –en nuestro caso, una etapa se hace de piloto y la otra, de copiloto– con Javier Llorente, redactor de Alta Gama. Esta era su primera experiencia en un evento de este tipo, pero Javier se había informado muy bien sobre todos los ‘trucos’ de estos rallyes antes de venir, tanto que terminamos la primera etapa al frente de la clasificación en nuestra categoría, después de ganar de forma contundente los cuatro tramos disputados –el último de ellos en el circuito de Los Arcos (Navarra), a una media de 75 km/h–.

En la segunda etapa, con 11 tramos por delante, la cosa se complicó. Tuvimos dos despistes en un par de cruces con una señalización un tanto dudosa, además de encontrarnos cerrado un semáforo de obras en plena carretera secundaria que nuestros principales rivales debieron encontrarse en verde –es habitual que la organización coloque este tipo de trampas para ‘añadir’ un poco de emoción…–. La cuestión es que contratiempos como éste nos penalizaron, terminando, finalmente, el rallye en tercera posición dentro de la clasificación de Regularidad, por detrás del Seat León 1.2 TSI de Íñigo Marín y Daniel Vicario, y del Ford Fiesta 1.0 de nuestros compañeros Emilio Salmoral y Javier Arenas. Por si fuera poco, en nuestro afán por recuperar el tiempo perdido, tuvimos que hacer algún que otro trayecto rodando mucho más rápido con nuestro Ford Fiesta.

Y eso nos pasó factura en la clasificación de consumo, ya que nos quedamos segundos por sólo 0,5 litros de diferencia respecto a los ganadores, los periodistas Gerardo Jiménez y Daniel Seijo –que también competían con un Ford Fiesta–. Con la suma de estos dos resultados, se establecía la clasificación de Eficiencia. Y, aquí, terminamos empatados en el primer puesto con el León de Ínigo y Daniel, pero el desempate les favoreció a ellos debido a su victoria en Regularidad.

rallyeco02