Estos 10 trucos te ayudarán a evitar sufrir la ola de calor en el coche

Estos diez trucos te ayudarán a evitar sufrir la ola de calor en el coche
Estos 10 trucos te ayudarán a evitar sufrir la ola de calor en el coche
Javier Jimenez
Javier Jimenez
A continuación, proponemos un decálogo de consejos dedicado a todos aquellos conductores que no tienen la suerte de tener su coche aparcado en un garaje durante estos calurosos días de verano. La temperatura en el habitáculo de un vehículo aparcado al sol puede llegar a ser hasta 20 grados superior a la de la calle.

Seguro que más de un conductor se ha pensado dos veces coger su coche este verano si estaba aparcado al sol. Lo cierto es que el intenso calor propio de la época estival hace que el simple hecho de sentarse en el asiento resulte una tarea cuanto menos sofocante. Lo mejor en este caso es esperar unos minutos antes de ponerse en marcha para conseguir que el interior pierda unos cuantos grados.

Estos 10 trucos te ayudarán a evitar sufrir la ola de calor en el coche

Cabe recordar que además de aumentar la sensación de fatiga al volante, las altas temperaturas afectan de forma negativa a las conductas de los conductores reduciendo la paciencia y aumentando la agresividad. Según los datos que maneja la Oficina de Control Técnico de Alemania (TÜV), una temperatura superior a 30 grados en el habitáculo de un coche supone la pérdida de la atención sobre la conducción de un 10%, y cuando se llega a los 35 grados, las sensaciones son similares a la que se tendrían tras haber ingerido alcohol y dar positivo con 0,5 g/l en sangre.

Ante esta situación, proponemos diez trucos que nos pueden ayudar a evitar tener que sufrir las consecuencias de la fuerte ola de calor que atraviesa nuestro país durante estos días.

  1. Estacionar en un aparcamiento interior.

Más allá del calor que haga en la calle, aparcar el coche en un lugar techado supondrá un alivio a la hora de acceder al interior. La situación ideal pasa por aparcar el coche en un parking subterráneo. Esto permitirá ahorrar los típicos tiempos de espera para refrigerar el habitáculo.

  1. Apostar por los lugares de sombra.

La diferencia de temperatura entre el exterior y el interior de un coche aparcado al sol en verano puede llegar a ser de hasta 20 grados. Por ello, es preferible apostar por una zona con sombra.

  1. Tener en cuenta la trayectoria del sol.

En el caso de que el vehículo vaya a estar estacionado en un mismo punto durante varias horas, es recomendable tener en cuenta la trayectoria solar. De esta manera, cuando vayas a coger el coche podrás evitar experimentar más calor de lo necesario.

  1. Abrir las ventanillas.

Otro truco para evitar que el calor se condense en el interior del coche es dejar una pequeña rendija abiertas las ventanillas. Esto ayuda a equiparar la temperatura exterior e interior y evitar que el coche se convierta en algo parecido a un horno.

  1. Utilizar un parasol.

Los parasoles de aluminio rebotan los rayos solares y combaten hasta el 99,5% de los rayos UVA. Esta solución es bastante económica y se coloca sobre el parabrisas del coche. Es importante tener en cuenta las medidas del mismo para cubrir por completo la superficie.

  1. Proteger todas las ventanillas.

Se trata de una solución similar al uso de los parasoles. Cubrir con cortinillas textiles las ventanillas laterales y la una trasera permite también bajar unos grados la temperatura del interior del coche. 

  1. Vidrios oscurecidos.

Además, protege a los pasajeros de los rayos UV, pintar las lunas del coche ayuda a reducir notablemente la temperatura del habitáculo y optimizar el funcionamiento del climatizador. Lo más recomendable es acudir a un taller especializado para aplicar esta solución.

  1. Ventilar el coche antes de iniciar la marcha.

Antes de acceder al interior del coche, es aconsejable abrir todas las puertas del coche para facilitar que el habitáculo se refrigere. Además, existen dos trucos para que la temperatura caiga más rápido: abrir y cerrar las puertas con rapidez repetidamente y bajar una ventanilla y abrir y cerrar la puerta contraria.

  1. Programar el encendido del aire acondicionado.

Antes de encender el aire acondicionado, es recomendable enfriar el coche unos minutos. Es una manera de que el sistema trabaje menos. También es clave mantener los filtros limpios y ajustar la temperatura entre los 20 y 24 grados. Cuando bajamos de esta temperatura el consumo de carburante también puede aumentar hasta 10%. 

  1. Utilizar un paño húmedo.

En el caso de que el vehículo tenga unos cuantos años y su sistema de refrigeración no llegue a enfriar correctamente, colocar un trapo con agua fría sobre los aireadores del salpicadero puede ayudar a sentir algo más de fresco en el interior del coche.