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Los mejores coches para disfrutar conduciendo (parte I)

Publicado el viernes 15 de mayo de 2020
Los mejores coches para disfrutar conduciendo (parte I)

En un mundo obsesionado con los SUV, resulta reconfortante saber que existen decenas de coches a la venta en la actualidad que son capaces de proporcionar lo que muchos clientes buscan: emoción al conducirlos.

En este reportaje hemos elaborado una propuesta con 20 modelos que cumplen con la premisa de hacer entretenido el acto de conducir. Desde pequeños urbanos deportivos, pasando por coupés, pesos pluma y berlinas de altos vuelos... además de los superdeportivos más excitantes. Esta es la primera parte, donde aglutinamos los 10 mejores por debajo de 60.000 euros.

Alpine A110 (58.500 euros)




Desde 2007, el Porsche Cayman ha campado a sus anchas en el mercado de los pequeños coupés de dos plazas. Hasta ahora. El Alpine A110 ha sido la gran novedad dentro del segmento de los últimos años, haciendo lo que el Alfa 4C nunca pudo hacer, que es presentarle un desafío al Cayman desde el punto de vista de la dinámica de conducción. Alpine se ha mostrado muy inteligente en sus movimientos y no se ha limitado a reproducir la receta del Cayman (puedes leer una comparativa con el Alpine aquí)... una estrategia que seguramente hubiera acabado en fracaso.

El A110 se centró en ser un peso ligero y posicionarse en el punto medio entre el propio Cayman y el Lotus Elise; esto mezclado con la casi mágica habilidad de pasar por encima de los baches como si nada. El resultado es una experiencia de conducción muy diferente a la del Porsche, e incluso que la del Lotus, pero igualmente atractiva. Existe un Alpine más potente y deportivo denominado A110S, pero incluso la versión de acceso resulta entretenida, tiene carácter y es suficientemente rápida. Si a esto añadimos un diseño moderno con algunos toques retro y un tamaño compacto, tenemos un modelo muy comprable en tiempos de coches aburridos.

Ariel Atom 4 (39.975 libras en UK)




Puede parecer el viejo Atom que ya conocemos de hace tiempo y adoramos, pero el Ariel Atom 4 es totalmente nuevo. Con un chasis más rígido, una suspensión revisada y un motor turboalimentado procedente de un Honda Civic Type R, representa una significativa mejora respecto de la fórmula del Atom original. También es, como pudimos comprobar la primera que lo condujimos, incomparablemente rápido.

Un Civic Type R (comparativa con Seat León Cupra R aquí) ya es algo muy rápido, así que imagina cómo sería con más potencia y un peso por debajo de una tonelada. La parte sorprendente es que los controles se perciben más delicados que en anteriores versiones, con una dirección ligera, un cambio de marchas de tacto suave, unas reacciones del chasis menos nerviosas y una calidad de rodadura que, gracias a los muelles más blandos y unos nuevos amortiguadores Bilstein, es perfectamente apropiado para conducir por carreteras secundarias de asfalto roto. Hay que usar un casco, e incluso un Caterham es más utilizable en el día a día... pero pocas experiencias de conducción son tan intensas.

Caterham Seven 310 (41.000 euros aprox.)



Podrías pasar todo el día eligiendo la pintura, ruedas y accesorios en el configurador web de Caterham, pero te ahorraremos tiempo seleccionando una versión sobre la que elegir tus modificaciones; lo mejor es que personalices un 310. En esencia, el 310 es el más extremo de los Sevens con el motor Sigma de 1.6 litros -después la gama pasa a los modelos con la mecánica Duratec de 2 litros-.

Claramente, el 1.6 de 155 CV no llega a las prestaciones del 360 y sus 185 CV, pero en un automóvil que pesa menos de 500 kg, te queda una relación peso/potencia más que favorable; lo que le permite declarar un paso de 0 a 100 km/h en menos de  segundos. Además, mantener la potencia en niveles moderados te permite explorar las posibilidades del Seven sin infringir de manera constante la ley.

El empuje que proporciona en la parte alta del cuentavueltas es mucho mejor que en el Seven 270, y el chasis es tan brillante como el de cualquier Seven –si lo quieres lo más deportivo posible, puede elegir el 310R-. Es cierto que su uso es muy limitado, pero pocos cacharros te transmiten más sensaciones a ras de suelo.

Chevrolet Corvette C8 (59.995 dólares en EE.UU.)




Por primera vez en su historia, el Chevrolet Corvette lleva el motor en el centro y, por otras múltiples razones, se encuentra entre los mejores coches de altas prestaciones presentados el pasado año. Para ser totalmente honesto, no es que sea un modelo demasiado atractivo, pero bajo la carrocería los ingenieros de la firma norteamericana han hecho su mejor trabajo hasta la fecha.

Detrás de los asientos tenemos un propulsor 6.2 V8 con 500 CV asociado a una caja de cambios automática de doble embrague y ocho marchas, con un paso de 0 a 100 km/h en 3,2 segundos y una banda sonora profunda, además de muy personal. No obstante, lo más destacable es el chasis. Cuando lo probamos, lo describimos como un especie de Lotus de mayor tamaño, lo que supone uno de los mayores elogios que se le puede hacer a un automóvil deportivo.

El tacto de la dirección es bueno y resulta precisa, y el chasis proporciona fluidez. Por su parte, los frenos funcionan como deben. Pero, ¿sabes lo mejor? En el mercado estadounidense cuesta menos que un Porsche Cayman, lo cual nos hace suplicar que algún importador se atreva a traerlo al mercado europeo.

Ford Fiesta ST (24.995 euros)




En la actualidad, Ford domina este segmento con el Fiesta ST. No existe un Renault Clio RS y Peugeot no tiene claro si llegará la variante GTi del 208 (puedes leer una comparativa del Fiesta ST, Corsa GSi y Swift Sport aquí). Por tanto, el Fiesta ST es uno de nuestro favoritos de siempre, y más ahora que se ha quedado sin demasiada competencia.

Una de las grandes virtudes de este modelo es que te hace disfrutar de una buena carretera de montaña sin tener que circular en ningún momento como un loco. Pequeño, ligero y con muy buenas prestaciones, siempre es un placer enlazar una curva tras otra.

Se muestra muy equilibrado y funciona muy bien incluso en asfalto roto, con una dirección rápida y precisa. Y el rendimiento del motor tres cilindros es realmente sorprendente, a pesar de que no cuenta con la estirada final de la que disponía el anterior cuatro cilindros. ¿Un pero? Nos gustaría que el asiento se emplazara un poquito más cerca del asfalto.

Honda Civic Type R (45.800 euros)




Puede que no sea un peso pluma o que no cuente con un motor atmosférico capaz de estirar por encima de las 8.000 rpm. Pero el último Honda Civic Type R FK8 merece como todos los anteriores un respeto enorme por parte de los amantes de los coches. En pocas palabras... es el mejor compacto deportivo del mercado. La firma nipona ha tomado nota de lo mejorable en el Type R FK2 y lo ha solucionado con una plataforma más baja, larga y ligera, con una suspensión más sofisticada, para obtener un resultado impresionante.

Parece increíble lo bien que va tanto en carretera como el circuito, sin en ningún momento menoscabar el entretenimiento. Pocos compactos deportivos tienen una mejor dirección, mejor suspensión o un cambio de marchas manual con mejor tacto. Tiene prestaciones más que de sobra y emoción no faltará nunca (puedes leer una comparativa con sus rivales aquí).

Hyundai i30 N Performance (37.900 euros)




Hyundai no era un completo debutante en esto de coches entretenidos con la introducción del i30 N Performance, ya que han existido unas cuantas generaciones del coupé en el pasado, o incluso el Génesis con un propulsor V6 y tracción trasera. Pero como primer intento de compacto realmente deportivo, es realmente bueno.

Tampoco es un esfuerzo simbólico. El i30 N está entre los mejores modelos de su clase, y cuando ese segmento de mercado incluye cosas como el Honda Civic Type R (aquí tiene una comparativa en circuito) o el Renault Mégane R.S., esto es un verdadero elogio. Al igual que algunos de los mejores coches para conducir de esta lista, tampoco intenta replicar la experiencia de conducción de otro automóvil, sino que ofrece algo nuevo.

En el caso del i30 N, se trata de un chasis que permite un uso diario, con una conducción sencilla y controles fáciles de usar... pero que mejora instantáneamente en cuanto le exiges algo más. Una amplia gama de opciones permite al conductor personalizar sus atributos, pero es en lo básico donde Hyundai realmente ha acertado: una estructura rígida, controles principales con buen tacto, una excelente postura de conducción y un rendimiento al que se le puede sacar todo el partido con confianza.

Lotus Elise 220 (53.300 euros)




Una vuelta en un Lotus Elise es suficiente para hacerte cuestionar la necesidad de tener otro vehículo de altas prestaciones en el garaje. Y mucha gente ha estado diciendo esto durante más de dos décadas, lo que ilustra a la perfección lo bien que lo hizo la marca británica con su receta original del Elise y lo complicado que va a ser reemplazarla.

Si lo miras bien, resulta complicado encontrar una combinación mejor: bajo peso, motor central trasero para lograr un distribución de los elementos buscando la mayor agilidad, un dirección sin asistencia para recibir toda la información posible sin filtrar, una mecánica de respuesta instantánea y enérgica, una transmisión manual y una carrocería compacta.

Todo esto sería no serviría de nada si se ejecuta mal, pero el Elise es de esos coches que te involucra en la conducción como pocos. Los últimos Elise con mecánicas sobrealimentadas son realmente rápidos pero sin llegar a asustar en ningún momento. La dirección sigue siendo un ejemplo por tacto y todavía permanece esa habilidad para lidiar con los peores agujeros de carretera manteniendo la compostura. Por su parte, el cambio, si bien antes era mejorable, ahora ya exhibe un funcionamiento excelente. Si alguna vez tienes la oportunidad de conducir uno, no lo dejes para otro día.

Renault Mégane R.S. (35.070 euros)




El Mégane R.S. Trophy (aquí tienes una prueba) quedó en último lugar en nuestro Coche del Año de 2018, por lo te podrías estar preguntando por qué está un Mégane del departamento Renault Sport en esta lista. Pero es que el Trophy es solo una parte de la gama actual del Mégane R.S., y las versiones a las que hay que prestar atención son tanto la más alta como la más básica.

El Mégane más extremo es el Trophy-R, y no solo es el más extremo dentro de las variantes de este compacto, sino que es uno de los más radicales de toda la historia. Con un precio por encima de los 70.000 euros, sus prestaciones y comportamiento, sobre todo en circuito, lo convierten en un gran coche para disfrutar. No obstante, el Trophy-R es tan radical que se puede convertir en un suplicio a la hora de usarlo en carreteras públicas, por lo que el Mégane R.S. básico con el chasis Sport cobra todo el sentido.

Con unas prestaciones similares a las del Trophy, cuenta con una puesta a punto que le aporta ese grado de fluidez fundamental para circular por carreteras secundarias. Es como si fuera un Alpine A110 más grande y con tracción delantera; además, en este Mégane R.S. básico el eje trasero direccional no se percibe tan nervioso como el configuraciones más deportivas.

Subaru BRZ/Toyota GT86 (32.450 euros/32.990 euros)



Los entusiastas del mundo del motor clamaban por un coche simple, de tracción trasera, atmosférico y con cambio manual. Así llegaron el Subaru BRZ/Toyota GT86, aunque la recepción no fue tan cálida como esperaban ambas marcas. Sin embargo, si examinas cuidadosamente ambas propuestas, tan sólo unas pocas áreas son susceptibles de mejora.

El motor 2 litros bóxer exige ganar revoluciones para realmente funcionar con genio, y los neumáticos Michelin Primacy que vienen de serie no inspiran demasiada confianza en cuanto a agarre si queremos practicar una conducción decidida. Ahora bien, el resto es de primera categoría. Es más espacioso y se siente más coche que su rival más importante, el Mazda MX-5.

El chasis muestra un equilibrio fantástico, la caja de cambio es estupenda y son suficientemente rápidos si realmente le buscas las cosquillas al motor. Elegir entre BRZ o GT86 ya depende de cada uno. Pero el acierto está asegurado.

 


 
 

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