Primer susto en la atracción del nuevo parque de Port Aventura

Se ‘come’ un pájaro en el Red Force de Ferrari Land (Vídeo)

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Se ‘come’ un pájaro en el Red Force de Ferrari Land (Vídeo)
Autofacil
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No habían pasado ni 24 horas desde su inauguración y Ferrari Land, el nuevo parque temático de Port Aventura dedicado a la marca italiana, ya ha vivido su primera anécdota con un usuario que se vio sorprendido por un pájaro en plena montaña rusa.


El pasado jueves 6 de abril, PortAventura World Parks & Resort inauguro ante 1.500 personas, Ferrari Land, el parque temático dedicado en exclusiva a la marca italiana. El evento inaugural contó con con la presencia de Piero Ferrari, hijo del mítico fundador de la marca Enzo Ferrari, y con la cantante Edurne y el piloto de Ferrari Marc Gené como maestros de ceremonias. Todo discurrió según lo previsto, pero no habían pasado ni 24 horas cuando Ferrari Land vivió su primer susto que, finalmente, quedó en una simple anécdota.

El nuevo parque temático de Ferrari cuenta con numerosas atracciones, shows y zonas de restauración, pero sin duda el emblema de Ferrari Land es su montaña rusa denominada Red Force, el acelerador vertical más alto y más rápido de Europa. Esta atracción, a modo de montaña rusa, alcanza los 180 km/hora en solo 5 segundos y 112 metros de altura, siendo toda una experiencia para los amantes de la velocidad.

Sabíamos que el Red Force iba a ser protagonista indiscutible de Ferrari Land, pero lo que no sabíamos es que en tan solo 24 horas, uno de los primeros afortunados en probar la atracción iba a vivir en primera persona el primer percance en la montaña rusa más rápida de Europa -aunque por causas externas a la propia atracción-. El pasajero en cuestión viajaba en primera fila cuando, en plena subida, un pájaro chocó contra su cara, quedándose agarrado a su cuello y arañando con las patas la cara del hombre que, con varios aspavientos logró quitarse el pájaro de la cara.

Pese al susto y la sorpresa suya y de su compañero, testigo presencial de toda la escena, el pasajero siguió disfrutando de la atracción con una mezcla de sensaciones producidas entre la adrenalina provocada por la atracción y el susto y la incredulidad por lo que había ocurrido. Finalmente, el suceso solo quedó en un susto y unos pocos rasguños en la cara del hombre que, sin duda, guardará un recuerdo ambiguo de su primera experiencia en Ferrari Land.