Nueva versión llega en 2013

Infiniti FX50 Vettel

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Infiniti FX50 Vettel
El piloto alemán de f1 pone su firma a esta exclusivísima versión deportiva del Infiniti FX. Eso sí, aunque hay algunas mejoras para el motor y el chasis, su carácter rácing está, sobre todo... En la estética


El patrocinio de una escudería de F1 por parte de un fabricante de automóviles tiende, a su vez, a generar versiones especiales de algún que otro modelo de la marca… ‘esponsorizadas’ por la escudería. Recordemos, por ejemplo, los Renault Mégane R26 y Clio R27 o el inframotorizado Fiat Seicento Schumacher. En el caso de este Infiniti FX50, el vínculo con la F1 lo establece Sebastian Vettel, piloto de Red Bull, actual campeón del mundo, padrino de esta Vettel Edition y, según Infiniti, asesor durante su desarrollo.

Y tampoco es que Vettel se haya ‘deslomado’: la marca asegura que la principal modificación que sugirió el piloto fue eliminar el limitador de velocidad del FX50 ‘normal’, que está situado en los 250 km/h –Infiniti estima que este modelo alcanzará los 275 km/h–. Aparte, un nuevo sistema de escape deportivo y una reprogramación de la centralita, han hecho que el propulsor 5.0 V8 atmosférico del FX50 gane 35 CV de potencia. Por otro lado, la escudería Red Bull Racing ha colaborado activamente en el apartado de la carrocería, con unos añadidos aerodinámicos que consiguen hasta un 30% más de apoyo a alta velocidad. En cuanto al chasis, la única mejora es la instalación de unos muelles 20 mm más cortos, ya que los amortiguadores –con dos niveles de dureza– y el equipo de frenos no varía. Por último, el empleo de fibra de carbono en la carrocería y habitáculo, unido a unas nuevas llantas que pesan 3,5 kg menos que las del FX50 convencional –aunque también son de 21″–, hacen que esta versión especial haya ‘adelgazado’ 46 kg. La tracción total conectable* no ha sufrido modificaciones, aunque no le hacía falta porque la del FX50 funciona satisfactoriamente. Con todo, las novedades del FX50 Vettel no parecen especialmente llamativas pero, aprovechando su ‘visita’ al pasado festival de velocidad de Goodwood –y también la del propio Sebastian Vettel–, no perdimos la oportunidad de conducirlo.

Cautivador por fuera, pero… ¿qué más?

Descansando sobre la hierba del recinto de Goodwood, el FX50 Vettel tiene una apariencia espectacular. Las llantas oscuras combinan bien con la tonalidad blanca mate de la carrocería, y los añadidos de fibra de carbono tienen muy buena pinta. Este material está presente en la parrilla, en el faldón delantero, en las taloneras laterales ensanchadas, las carcasas de los retrovisores, el imponente difusor posterior y en el alerón. De hecho, es digna de alabar la forma en la que Infiniti ha integrado unos elementos tan deportivos en un tipo de automóvil que se presta tan poco a ello.

En el interior, los asientos son los mismos que los del FX50 estándar. Es extraño que no se haya optado por unos más deportivos pero, según Infiniti, Vettel no quiso sustituirlos –y compartimos su decisión, porque estas butacas ofrecen una sujeción y una postura de conducción excelentes, gracias a sus 14 posiciones de regulación–. El derroche de fibra de carbono tiene continuidad en el habitáculo, pues está presente en los paneles de las puertas y en la consola central. Y la tapicería de cuero es específica para esta versión, así como las costuras en color púrpura y la Alcántara, tejido que también se utiliza en el volante y fuelle de la palanca de cambio.

Al arrancar el motor, el FX50 Vettel te deleita con un sonido atractivo y deportivo, en especial cuando aprietas el botón situado en la consola central que abre la válvula emplazada en el escape y que sirve básicamente para ‘meter más ruido’. La caja automática de siete velocidades no ha sufrido variaciones, por lo que continúa ofreciendo un modo ‘normal’, otro ‘deportivo’ y uno ‘manual’ –que permite cambiar de marcha usando las levas de magnesio del volante, que ofrecen un excelente tacto–. Recordando lo ‘perezosa’ que era la respuesta en el modo ‘normal’ del FX50, selecciono el ‘deportivo’, que además realiza un punta-tacón* perfectamente calibrado al reducir marchas. La respuesta del acelerador es más directa que en el FX50 y el motor se muestra bastante poderoso en toda la curva de potencia, sin desfallecer hasta las 7.000 rpm. Eso sí, aunque corre –de 0 a 100 km/h en 5,6 seg.; 0,2 seg. menos que el FX50–, las prestaciones no han mejorado tanto como me esperaba. Algo similar sucede con la puesta a punto del chasis, ya que si bien la carrocería balancea menos, no resulta tan deportivo como pensaba, mientras que el control de estabilidad, que no se ha modificado, interviene a poco que le busques los límites de adherencia del coche.

En la parte positiva hay que decir que este FX50 Vettel es bello, que tiene un completísimo equipamiento y que es exclusivo –sólo se fabricarán 200 unidades–. Como aspecto negativo, hay que reconocer que la preparación deportiva no ha alcanzado el nivel esperado, ya que el comportamiento resulta ‘demasiado parecido’ al del FX50 estándar –lo cual no es malo, pero sí un poco desilusionante–. Además, con un precio que rondará los 130.000e, eso supone un enorme incremento de 40.000e respecto al modelo del que deriva… que es mucho.

La centralita (1) del Rear Active Steering emplea un actuador electromecánico (2) para accionar una articulación montada sobre el puente trasero (3) que, mediante bieletas (4), mueve las ruedas –el sistema se muestra montado sobre un Renault Laguna–.

Todas las unidades lucen una placa identificativa con la firma de Vettel en el salpicadero.
Técnica

Dirección Activa A Las Ruedas Traseras

El FX50 cuenta, de serie, con un sistema de dirección a las ruedas traseras denominado RAS o Rear Active Steering. Mecánicamente está emparentado con el dispositivo que ofrece Infiniti en el resto de su gama –4 Wheel Active Steer– y con el que incorpora Renault en el Laguna –4Control–. Todos emplean el actuador eléctrico fabricado por Kayaba –arriba–, aunque existen diferencias sutiles. Para empezar, el RAS del FX50 no incluye el sistema de dirección asistida con desmultiplicación variable –hace que la dirección se vuelva menos directa a medida que aumenta la velocidad– que sí ofrecen otros modelos de la gama Infiniti. En este sentido, se parece al dispositivo de Renault. Por otro lado, ni el RAS ni el 4WAS son capaces de girar las ruedas traseras en el sentido contrario a las delanteras, algo que el Laguna sí hace, y que incrementa notablemente la maniobrabilidad a baja velocidad. De hecho, el RAS apenas es capaz de girar las ruedas traseras un grado a cada lado.

INFINITI FX50 VETTEL
Motor: Gasolina 5.0 V8; 420 CV a 6.500 rpm; 499 Nm a 4.400 rpm.
Cambio: Automático de siete velocidades.
Tracción: Total conectable.
Prestaciones: 0 a 100 km/h en 5,6 seg.; vel. máx.: 275 km/h.
Consumo: 13,0 l/100 km.
Peso: 2.150 kg. Precio: 130.000e aprox.
Valoración ???
Lo mejor y lo peor
+ Sonido del motor, apariencia exterior e interior
– Las mejoras en prestaciones son mínimas

Sus detalles…

Insinuación la luz antiniebla es como el piloto trasero que llevan los fórmula 1.
Despliegue toda la fibra de carbono –interior y exterior– es auténtica.
Toca, toca la alcántara del volante y palanca de cambio tiene un tacto sensacional.
Muy útil la cámara de visión periférica –para aparcar– es de serie y funciona muy bien.
Imposición reconocemos que es bonito, pero el único color disponible es el blanco.
Caro costará unos 40.000e más que el fx50 ‘normal’: no salen las cuentas…
¡manos arriba! Es precioso, pero cobrar 6.000e por este alerón resulta excesivo…
Vulgar las luces diurnas no están muy bien integradas en el diseño: parecen aftermarket.