Mercedes-Benz GLB 200d: un paso por delante

30 Mercedes-Benz GLB 200d: un paso por delante
Fotos: Prueba del Mercedes-Benz GLB
Pablo J. Poza
Pablo J. Poza

Técnicamente emparentado con el Clase A, el GLB amplía la oferta SUV de Mercedes-Benz con un modelo de corte familiar ligeramente más pequeño que el GLC.


La toma de contacto del Mercedes-Benz GLB ha sido especialmente reveladora. Sobre el papel, esperábamos encontrar una especie de monovolumen con cinco plazas reales y una tercera fila exigua, más o menos bien acabado pero sin mayor atractivo que el de un gran maletero y una buena relación entre tamaño exterior y habitabilidad.

Pero en la práctica el GLB es un vehículo con una agradable dinámica de conducción, buenos consumos -al menos con los motores básicos- y, contra todo pronóstico, unas más que razonables capacidades para salir del asfalto; al menos, en las variantes dotadas de tracción total, que son, de largo, las más interesantes.

Mercedes-Benz GLB 200d

Mecánicamente, en el momento de su lanzamiento cuenta con dos versiones de gasolina -200 y 250- y otras tantas diésel -200 d y 220 d-, si bien más adelante se sumará la variante Mercedes-AMG 35 4MATIC, pensada para los conductores que busquen un mayor dinamismo.

Dicho esto, hay que reconocer que los motores básicos nos han sorprendido gratamente. El GLB 200 recurre a un compacto 1.3 que rinde 163 CV y que, sorprendentemente, no adolece de falta de elasticidad en las inmediaciones del régimen de ralentí.

Ahora bien, el Mercedes-Benz GLB 200 d, al mismo precio, es una opción más lógica. Se trata de un diésel de dos litros con un buen rendimiento que, además de su menor consumo, ofrece la posibilidad de contar con el sistema de tracción total conectable mediante un embrague interaxial gestionado automáticamente. Es más ruidoso que el de gasolina, es menos refinado, pero nos parece una compra más lógica.

Así es la gama del Mercedes-Benz GLB

Mercedes-Benz GLB

El motor básico de gasolina es el único que no puede disponer de tracción total, que es de serie con tres de los cinco propulsores. La terminación Progresive, de serie, puede personalizarse con el kit AMG Line o el paquete Line, que varían el aspecto de los elementos de la carrocería. El equipamiento de serie incluye Cámara de marcha atrás, faros led, barras de techo, asientos traseros sobre guías regulables, arranque sin llave, climatizador, tapicería mixta de cuero sintético y tela, kit de reparación de neumáticos.

  • Mercedes-Benz GLB 200, 163 CV, desde 42.675 euros
  • Mercedes-Benz GLB 200, 224 CV, desde 55.000 euros
  • Mercedes-Benz GLB 200, 224 CV, desde N.D.
  • Mercedes-Benz GLB 200, 150 CV, desde 42.675 euros
  • Mercedes-Benz GLB 220 d 4M, 190 CV, 47.350 euros

Un interior en línea con otros modelos de Mercedes-Benz

Mercedes GLB 200d interior

El habitáculo, en líneas generales, tiene un buen aspecto. La postura al volante resulta cómoda, con la cadera alejada del suelo y todos los mandos ubicados a mano, en posiciones lógicas. Hay accesos directos a las principales funciones del vehículo, las pantallas son claramente legibles y el GPS responde con rapidez.

La segunda fila de asientos va montada sobre guías, lo que permite disponer de mucho espacio para las piernas o sacrificarse un poco para que quepan los ocupantes de la tercera fila. El maletero del cinco plazas dispone de 570 litros, que en el de tres filas de asientos se quedan en 500 L. Si empleamos las siete plazas, la capacidad se reduce a 130 litros.

Mercedes-Benz GLB, ¿cómo va en marcha?

En tráfico urbano el Mercedes-Benz GLB tiene el tamaño justo para no ser un ‘armatoste’. La combinación de motor diésel y cambio automático le permite disponer de una notable agilidad. Por el momento, no hay versiones con etiqueta Eco ni Cero.

Mercedes-Benz GLB

Su comportamiento es impecable, incluso con los motores menos potentes. No obstante, las versiones de gasolina son claramente más refinadas que las diésel, tanto por ruidos como por vibraciones, algo que lo convierte en un buen coche para viajar. El control de crucero adaptativo con mantenimiento de carril funciona especialmente bien. Nuevamente, aunque las versiones diésel gastan menos, las de gasolina son más refinadas.

En campo las capacidades de este SUV nos han sorpredido muy positivamente. Hay motricidad, unas cotas razonables y un buen control de descenso, que funciona desde solo 2 km/h. Eso sí: habrás de pagar 2.375 euros por la tracción total.

Veredicto

Mercedes-Benz GLB

Por sus capacidades para circular fuera del asfalto -con la tracción total opcional-, su habitabilidad y su calidad, se encuentra claramente por delante de sus rivales.

Ficha técnica del Mercedes-Benz GLB 200d

  • Motor: Diésel, 4 cilindros en línea, 1.950 cm3
  • Potencia máxima: 150 CV a 3.400-4.440 rpm
  • Par máximo: 320 Nm entre 1.400 y 3.200 rpm
  • Tracción: A las ruedas delanteras; total opcional
  • Caja de cambio: Automáticos, 8 velocidades
  • Frenos delanteras/traseras: Discos ventilados/discos
  • Dimensiones: 463 x 183 x 165 cm
  • Peso: 1.680 kg
  • Neumáticos: 225/45 R18
  • Maletero: 500-570 litros
  • Depósito de combustible: 52 litros
  • Velocidad máxima: 204 km/h
  • Aceleración: 0-100 km/h 9,0 seg.
  • Consumo medio: 4,9 L/100 km

 

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