El transporte público, junto con la moto, la mejor solución para el centro de Madrid

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El transporte público, junto con la moto, la mejor solución para el centro de Madrid
Enrique Espinós
Enrique Espinós

El 6º Reto multimodal de movilidad, la conocida iniciativa organizada por Autofácil, Fórmula Moto, Pons Seguridad Vial y Moovit, tuvo lugar el pasado 1 de octubre. En esta ocasión, partimos desde Leganés para acceder a Madrid y realizar tres paradas mediante cinco medios de transporte distinto. ¿Quieres saber el resultado?


Parquesur, un conocido centro comercial de Leganés, fue, a las 8.40 h de la mañana, el punto de partida del 6º Reto multimodal de movilidad de Autofácil, Fórmula Moto, PONS Seguridad Vial y la app Moovit. En esta ocasión, la idea era simular cinco perfiles de usuarios que deberían acceder a Madrid -incluido la zona de prioridad residencial de Madrid Central para, realizando paradas en Embajadores y en la Plaza de Callao, finalizar el recorrido en la céntrica estación de ferrocarril de Atocha.

Así, el primer perfil era el de un usuario de moto, una Piaggio Liberty 125 cc, con etiqueta B -recordemos que puede acceder a Madrid Central de 7:00 a 22:00 h y estacionar en superficies-. El segundo, el de un conductor con un vehículo con etiqueta B; en este caso, un Fiat Grande Punto -los automóviles con este distintivo pueden acceder a Madrid Central legalmente siempre que estacionen en un párking subterráneo-. ¿El tercer perfil? El de un usuario convencido del automóvil pero que, debido a que tiene un coche sin distintivo, se viera obligado a dejarlo en un parking disuasorio -en esta prueba, el de la estación de Cercanías de Zarzaquemada, situada en Leganés-: una vez en Madrid, este conductor debería optar los distintos servicios de carsharing disponibles en la capital.

Reto movilidad Pons

Además no quisimos dejar fuera un modo de transporte tan de moda como el patinete eléctrico, por lo que un usuario se decantaría por usar el transporte público (Cercanías) y probar este tipo de vehículo para sus trayectos en ciudad; eso sí, siempre circulando por la calzada y llevando el casco al que obliga la ordenanza municipal de transporte.

Por último, decidimos realizar el recto con un perfil más: el de un usuario que, temeroso de los patinetes y, sobre todo, del tráfico en que deben circular, optara simplemente por la combinación más eficiente de transporte público: el Cercanías, para llegar a Madrid; y en la capital, el metro.

Los resultados

Reto movilidad

La moto sigue siendo -como ya se ha demostrado en anteriores retos-, el método de transporte más rápido en trayectos urbanos, pero también en interurbanos cuando existe tráfico. A su agilidad en carretera y en ciudad suma el poder aparcar prácticamente en la puerta de los puntos de destino -la ordenanza de movilidad de Madrid le permite hacerlo en aceras siempre que deje al menos tres metros de paso-. Pero, en esta ocasión, y dada la cercanía de los puntos de destino, el transporte público -siempre hemos escogido el Metro, debido a su mayor rapidez- le ha podido plantar cara e, incluso, en algún trayecto, mejorar sus tiempos.

La otra sorpresa de la jornada ha sido la rapidez del patinete eléctrico. Costes aparte -en la mayoría de empresas que dan servicio en Madrid cuesta 1 euro desbloquearlo y 0,15 euros el minuto de uso-, este vehículo sólo ha tardado en realizar el recorrido 5 minutos más que el usuario de Metro.

Un párrafo aparte merecen los recorridos de los automóviles que, curiosamente, han empatado en el tiempo total empleado: 2 horas y 7 minutos. En el caso del vehículo particular con distintivo, se vio perjudicado de inicio por el tráfico de la mañana en la carretera A-42, la que utilizó para entrar a Madrid. Y una vez en la capital, por la necesidad de localizar parkings cerca de los puntos de destino y acceder a estos últimos andando.

En cuanto al usuario del carsharing… desde luego, este tipo de vehículos no resultan útiles para acceder al centro ya que, además de sufrir el tráfico como cualquier otro coche, también sufren la enorme dificultad de encontrar aparcamiento en superficie. Y es que las distintas empresas no permiten estacionar estos vehículos en parkings subterráneo -ojo, es posible hacerlo, pero en estos casos, el automóvil no deja cerrar la sesión al usuario, lo que implica que éste sigue pagando por su alquiler hasta que lo estaciona en superficie-.

El problema de estacionar en el centro de Madrid, aunque estos vehículos puedan hacerlo de forma gratuita en la zona SER; se muestra con un dato concreto: en el segundo recorrido, el usuario de carsharing necesitó nada menos que 24 minutos para aparcar… y debió hacerlo a 20 minutos andando de la Plaza de Callao.tabla 1