Con el foco en bicicletas y patinetes

No al barrerismo, la original campaña de la ONCE contra los obstáculos en la vía pública

No al barrerismo, la original campaña de la ONCE contra los obstáculos en la vía pública
Alberto Martínez
Alberto Martínez


La nueva campaña lanzada por la Fundación ONCE busca concienciar sobre los impedimentos que se encuentran en las aceras las personas discapacitadas. Los vehículos estacionados en las aceras, las terrazas y los cubos de basura, son un problema para quienes tienen algún tipo de limitación a la hora de moverse.

La nueva movilidad urbana llega con muchas y nuevas alternativas de transporte… aunque no todo es positivo, como denuncia la Fundación ONCE. La facilidad de estacionamiento en las aceras de vehículos como bicicletas o patinetes eléctricos hace que muchas personas con discapacidad encuentren infinidad de obstáculos a la hora de moverse por las ciudades. Estas dificultades, en muchas ocasiones, se convierten literalmente en barreras a la movilidad que impiden a estas personas desplazarse de manera eficiente y segura.

Con el término #barrerismo, la Fundación ONCE quiere mostrar esta realidad y crear un clima de concienciación social y de empatía con quienes tienen dificultades para desplazarse por la vía pública como consecuencia de estas barreras físicas. Aunque el vídeo comienza haciendo hincapié en los vehículos de la nueva movilidad, la campaña también pone el foco en los contenedores de basura ‘aparcados’ en las aceras, las furgonetas de reparto o las terrazas de los bares.

Las aceras ya no solo sirven para caminar

barrerismo

Las aceras han pasado de ser un lugar exclusivo de los peatones a un espacio multimodal que aglutina gran variedad de usos. Por ejemplo, no es extraño ver terrazas de bar instaladas, vehículos, bancos, postes, contenedores y un largo etcétera. Asimismo, las motocicletas, las bicicletas y los patinetes eléctricos pueden quedar aparcados en los espacios que a priori están destinados para el peatón. Esta es una maniobra que, además de típica en lugares como Madrid, se suele ejecutar sin tener en cuenta el pavimento tacto-visual. A esto tenemos que añadir el riesgo que sufren las personas con discapacidad auditiva, ya que no pueden oír cómo se aproximan estos vehículos, muchos de los cuales circulan libremente por las aceras.

Con todos estos elementos en la vía pública, la Fundación ONCE nos recuerda que, lo que es una facilidad para unos, puede ser una clara barrera para otros. Para acabar con esta problemática, la ONCE ha puesto en marcha una campaña de recogida de firmas a través de Change.org para pedir a las administraciones el fin de los obstáculos en las ciudades.