Prueba usado: Jaguar X-Type

Prueba usado: Jaguar X-Type
Eduardo Alonso
Eduardo Alonso

El X-Type es uno de los Jaguar menos distinguidos, pero dentro de la marca fue el pionero en muchas cosas, y durante algún tiempo también fue el Jaguar más vendido. Hoy en día puedes disfrutarlo por muy poco dinero.


El X-Type no es uno de los Jaguar más reputados, pero fue el principal baluarte de la marca en cuanto a ventas durante casi una década, puesto que con él este fabricante volvió a estar presente en un segmento un poco menos elitista, el de las berlinas medias, que tenía descuidado desde que descatalogó el Mark II (1959-1967). El X-Type, además, fue el primer Jaguar en muchas cosas: en el empleo de tracción delantera, en disponer de una carrocería familiar, en incorporar mecánicas de cuatro cilindros, y en ofrecer motores diésel dentro de su gama.
Este modelo surgió en la época en la que Jaguar estaba integrada en Ford, siendo esa la razón de que haya algunas cosas en común entre el X-Type y el Ford Mondeo. Ambos modelos compartían la plataforma Ford CD 132, y bajo el capó también había muchas similitudes: los motores de gasolina de la familia AJ-V6 eran en esencia los Ford Duratec V6 pero con distribución variable, mientras que las mecánicas diésel eran las Ford Duratorq.
De inicio, el X-Type llegó con motores de gasolina 2.5 de 196 CV y 3.0 de 230 CV, ambos con tracción total permanente y cambio manual o automático. En 2002 se incorporó una motorización 2.0 de 156 CV (en realidad era un 2.1) con tracción delantera, y en 2003 llegó el diésel: un 2.0 de 130 CV al que, en 2005, se sumaría un 2.2 de 155 CV (145 CV con la incorporación del filtro de partículas en 2008).
Sólo hubo una generación del X-Type y un único restyling, que se produjo en 2007 y que aportó leves cambios estéticos, sobre todo en el frontal y la zaga. En 2009 se cesó su producción en la factoría inglesa de Halewood, y no fue hasta 2015 cuando se presentó su sucesor: el XE. El X-Type no cumplió el objetivo de ventas de 100.000 uds./año, pero con 350.000 ventas en total, fue el Jaguar más vendido durante muchos años y una digna alternativa a los Audi A4, Saab 9-3 o Alfa 159.

Cómo iba el Jaguar X-Type
n Aunque para los más puristas este modelo fue una especie de sacrilegio por su tracción delantera y ya no digamos por sus motores diésel, el X-Type disponía de una de las mejores plataformas del segmento en su época. Era un coche que ofrecía un muy buen compromiso entre confort, agilidad y dinamismo.
Cabe destacar que las versiones AWD llevaban un sistema de tracción total permanente, con un reparto de par que además se inclinaba ligeramente hacia atrás, eje que en condiciones normales recibía un 60% de la fuerza del motor. En cuanto a su gama mecánica, el mejor motor por rendimiento, respuesta y agrado de uso era el 3.0 V6 de 230 CV, si bien el 2.2 diésel de 155 CV ofrecía buen compromiso entre prestaciones y consumo. Además, este último motor diésel, en su versión de 145 CV, fue el único de la gama en ofrecer el cambio automático Sequential Shift de seis velocidades (el del resto era de cinco).

¿Cómo era por dentro?
n El objetivo del X-Type era ser una alternativa a las berlinas premium alemanas y, aunque al final el mercado le situó más como rival de los Lexus IS, Saab 9-3 o Alfa 159, por su calidad de materiales y construcción estuvo a la altura de los Mercedes Clase C, Audi A4 y BMW Serie 3. Sus acabados era buenos, con el empleo de materiales refinados como cuero o madera natural, y con un equipamiento acorde a un Jaguar, como accionamiento eléctrico de los asientos, climatizador, luces automáticas…
Por otra parte, como buena berlina premium de su época, la habitabilidad no era su punto fuerte, aunque cuatro adultos podían viajar sin estrecheces. Su interior ofrecía un espacio razonable, pero no mejor que el de la media del segmento y un poco por debajo del que ofrecía el Ford Mondeo. Tampoco destacaba por maletero, con una capacidad de 452 litros.

¿Qué revisar?
El X-Type no es un prodigio de fiabilidad pero, si está bien mantenido, ofrece bastantes garantías. Sus mecánicas no son propensas a fallar, aunque sí que hay otros dos puntos en los que hay más posibilidades de fallo: la electrónica y electricidad (gestión del motor, alternador…) y las transmisiones automáticas. Por eso, conviene revisar que el coche haya pasado todas sus revisiones cuando debe y que en ellas se hayan efectuado todas las operaciones recomendadas por el fabricante.

El X-Type Wagon llegó en 2004 y medía 4,71 m de largo, aunque no destacaba por una maletero especialmente amplio: 445 litros. Eso sí, este disponía de un doble fondo y la luneta trasera podía abrirse de forma independiente al portón.

Ficha técnica (3.0 V6 de 2001)
? Motor: Gasolina, seis cilindros en V, situado en posición delantera longitudinal, 2.967 cc, 230 CV a 6.800 rpm, 279 Nm de par a 3.000 rpm.
? Vel.máxima: 230 km/h.
? Aceleración de 0-100 km/h: 7,0 seg.
? Consumo: 10,3 litros/100 km.
? Tracción: Total permanente.
? Cambio: Manual de cinco
velocidades.
? Frenos: Discos ventilados delante y macizos detrás.
? Suspensión: Independiente delante y detrás.
? Dirección: De cremallera
con asistencia.
? Llantas: 7,0 x 17″.
? Neumáticos: 225/45 R17.
? Largo x ancho x alto (m):
4,67 x 1,78 x 1,39.
? Peso: 1.480 kg.
? Maletero: 452 litros.
? Depósito de combustible:
62 litros.