Al habla con un visionario del motor

15 minutos con… Henrik Fisker

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15 minutos con… Henrik Fisker
Es el 'Padre' de una marca de súper deportivos eléctricos y vive obsesionado por hacer coches que permitan disfrutar... y ayudar a preservar el Planeta.


Secreto para triunfar…

Disfruto de cada día de mi vida. Trabajo siempre que estoy despierto, incluso cuando conduzco. Además, amo los coches, y amo poder ser un emprendedor.

Cuándo surgió la idea de crear Fisker…

Cuando vi a Leonardo di Caprio, en 2006, llegando a la ceremonia de los Oscars en un Toyota Prius. Realmente, fue una inspiración ver a un actor tan famoso muy comprometido con el medio ambiente. Y pensé si se podría hacer un automóvil aún más ecológico€ pero también rápido y bonito.

Antes diseñabas para Aston Martin… ¿es todo muy distinto fuera de una gran marca?

Se tiene más libertad cuando se está fuera de un gran conglomerado. He conseguido hacer mis sueños realidad muchas veces. Cuando era un niño quería ser diseñador de automóviles, pero nunca imaginé que coches ‘míos’ –el BMW Z8 y el Aston Martin Vantage– aparecerían las películas de James Bond. Cuando llegué a Aston Martin, pensaba que había conseguido todo. Pero sentí que había que cambiar la industria del automóvil y hacerlo desde dentro. Quería asegurarme de crear algo que, en el futuro, nosotros y nuestros hijos podamos disfrutar.

Crees que la F1 será ecológica en el futuro€

Sí, es posible. Ya está adoptando técnicas más eficientes y limpias, así que puedo imaginar que, en el futuro, veremos F1 eléctricos.

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Lo más especial del Karma…
Su diseño extremo. Creo que es incluso más extremo que el de un Aston Martin Rapide. De hecho, pienso que, por primera vez en el mundo, hemos producido un modelo que parece un concept car: tiene llantas de 22″, techo con células fotovoltaicas, un morro dramáticamente largo… Me refiero a que cuando ves un concept car en un salón del automóvil piensas «Oh, sí, ojalá fabriquen este coche», y luego nunca ocurre. Con el Karma lo hemos conseguido.

Para hacer un coche hay que ser diseñador o ingeniero?
Yo soy diseñador, pero tengo conocimientos de ingeniería. Creo que es fundamental entender también los aspectos técnicos de un automóvil, saber hasta qué punto, hasta qué límite, puedes llevar algo y que, a la vez, siga siendo realizable.
El futuro de Fisker es…
Ser una marca premium de referencia mundial. De momento, somos cautelosos en cuanto a los pronósticos, porque las circunstancias están fluctuando mucho. En nuestros cuatro primeros meses de existencia hemos logrado vender 1.500 unidades del Karma, e incluso colocarnos como la segunda marca en vehículos de lujo y representación en un país como Holanda; lo cual es bastante sorprendente. A largo plazo, nuestro objetivo es alcanzar las 100.000 unidades anuales. No queremos ser un fabricante de nicho.
Nunca diseñarás…
No me veo diseñando monovolúmenes… y menos para una marca como Fisker.
Y tu coche preferido…
Aparte del Karma, para mí hay dos iconos claros: el Porsche 911 y el Jaguar E-Type. Con coches tan bellos, el cómo de bien funcionen queda en segundo plano.

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Así es su primer coche, el Karma

¿Qué es? Puede definirse como una berlina elegante, deportiva y eficiente. Es, junto con el Chevrolet Volt y el Opel Ampera –dos modelos de GM–, uno de los primeros automóviles eléctricos de autonomía extendida –vehículo esencialmente eléctrico dotado de un motor térmico para recargar sus baterías e incrementar así la autonomía–.
¿Qué esconde? Cuenta con dos motores eléctricos –que, en conjunto, desarrollan 408 CV– y con un generador accionado por un motor 2.0 turbo de GM. Fisker denomina al sistema EVer y declara hasta 480 km de autonomía –los primeros 80, en modo 100% eléctrico–.
¿Por qué es así? Según Henrik, la razón es que con el Karma no necesitas esperar a que se desarrolle una infraestructura de carga. Es España, de momento, sólo se venderá en el concesionario Guarnieri, de Marbella, por unos 100.000 euros.

¿Sabías que…?

Este danés, nacido en 1963, se graduó en diseño por la Facultad de Arte de la universidad de California –aunque cursó estos estudios en su campus de Suiza–. Creció ‘profesionalmente’ trabajando como diseñador en BMW e influido por las obras de Giugiaro, responsable de coches tan carismáticos como el Maserati Boomerang, el DeLorean DMC-12 o el Lotus Esprit. En BMW su carrera fue meteórica: fue contratado en 1989, a los 26 años, y una década después, firmaba el diseño de un modelo tan icónico como el BMW Z8. Poco después, en 2001, dio el salto a Aston Martin, ya como jefe de diseño. Allí, firmó obras como el DB9 o el V8 Vantage. Finalmente, el 17 de enero de 2005, decidió abandonar su ‘súper puesto’ y su ‘súper sueldo’ en Aston Martin para comenzar su proyecto personal: una marca de coches propia. Para ello, contó con la inversión de la compañía de energías alternativas como Quantum Technologies y de algunos inversores privados. ¿El resultado? En EEUU, Fisker ya cuenta con 45 concesionarios –en Europa, unos 40– y, en medio año, ha vendido más de 1.500 coches.
Inf: fiskerautomotive.com