Un paseo por el Salón de Ginebra 2015

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Un paseo por el Salón de Ginebra 2015
Autofácil
Autofácil
Hay quien se conforma con vestir una prenda que sea de su talla y cumpla el cometido de cubrirle, pero también hay quien busca algo más que la funcionalidad y quiere encontrarse atractivo, y lo busca aportando un toque de color, una forma inusual, un diseño especial. Con el automóvil sucede lo mismo. Hay quien se conforma con una máquina que le lleve del punto A al punto B, pero otros desean tener una máquina atractiva, desean que la carrocería que cubra su máquina despierte sus sentimientos.


Acabo de volver de Ginebra, de mi cita anual con su maravilloso Salón del Automóvil y todos los años sucede lo mismo: traigo prendida en mi memoria las imágenes de algunos automóviles que me han emocionado, y no lo han hecho por tener más de mil caballos, una caja de cambios de nueve marchas, o por ser aparentemente respetuosos con el medio ambiente; es más sencillo que todo eso: sus formas me han emocionado.
Llegué al Salón con una cierta idea de los modelos que me encandilarían y aunque no quise acudir con ideas preconcebidas, las marcas se encargan de anunciar sus novedades con semanas de antelación. Para mi sorpresa, el automóvil que me sedujo venía de un país en el que al menos había una marca que apostó por el diseño universal y claro, agradar a culturas diferentes es tan difícil, que el diseño de sus coches se volvió aburrido, el suyo y el de las otras marcas, con contadas excepciones.

Lexus LF-SA ConceptLexus LF-Sa
Bienvenida fuera la excepción, dese Japón llegó el Lexus LF-SA Concept, un coche perteneciente al segmento más deseado en la actualidad, el todo camino o falso todoterreno, pero en un tamaño realmente recogido y con una estampa realmente impactante, emocionante… y se convirtió así en el vehículo que me gustaría poder ver cada día en mi garaje.

El segundo vehículo que más me impactó visualmente fue el Quantino, un deportivo de medidas también contenidas, y eléctrico. Soberbio perfil y espectacular trasera, optando por unas formas sencillas; cuando dejan a los diseñadores llevar a cabo sus ideas sin cortarles las alas, salen cosas así de agraciadas. También lo metería en mi garaje.
QuantinoQuantino

El deportivo y el todo camino, sólo por ver estos dos vehículos, merecía la pena venir al Salón y ya sé lo que estaréis pensando: que se me han olvidado Ferrari y Porsche por citar a los clásicos, y tantos otros, pero acudo al Salón buscando algo diferente, aunque pase por los stand de estas dos marcas y admire y me gusten sus coches. Otro automóvil que llamó poderosamente mi atención desde que salió en los medios, fue el Ford GT, renegaba de su venerable abuelo, el GT-40, curtido en los circuitos y de su padre que se llamaba como el abuelo y además se parecía a él, afortunadamente dejaron que el nieto se rebelara y vistiera como quisiera… ¡Menuda planta tiene el chaval!, con esos espacios huecos que dejan que el aire circule a través suyo desde el morro hasta la cola, esas luces traseras tan profundas como los escapes… desde cualquier ángulo es un coche impresionante. Y no es el único.
Ford GTFord GT

McLaren P1 GTRHace un año, por estas mismas fechas, vi en Ginebra delante del hotel Four Seasons –que en ocasiones parece la prolongación del Salón por los coches que delante de él aparcan–, un coche tapado por una lona y aún así resultaba impresionante su esbelta y agachada silueta, hablo del McLaren. Da igual el modelo que estés viendo, todos ellos son preciosos independientemente de los caballos que gasten, pero este año, la marca se ha lucido con un stand amplio en el que ha metido de forma holgada cinco vehículos, donde el 675 LT casi parecía normalito al lado de la versión de competición P1 GTR y el anciano F-1 no desmerecía, pero os aseguro que todos ellos merecen estar en el podio de los automóviles más bellos de esta edición del Salón del Automóvil de Ginebra. Aunque no venga a cuento, quiero decir que este año, delante del hotel Four Seasons, aparte de Ferraris, Porsches, Astons y otras menudencias, había otro coche tapado, para que los mirones no lo manoseemos: un Bugatti.

Continúo con los automóviles que más llamaron mi atención, los Lamborghini, en especial el Aventador LP 750-4SV. ¿Quieres un coche dramático, brutal, agresivo? Llamará tu atención, aunque no lo quieras, aunque su motor no esté rugiendo; entonces éste es tu coche. No hace falta que llames a ningún preparador para volverlo más llamativo, aunque varios había en el salón, con traseras y delanteras aún más impactantes y dramáticas, siguiendo las líneas de los diseñadores de los Lambo y a veces no demasiado acertadas. Lamentablemente, no mejoraban a los originales.

Konigsegg RewgeraHe entrado en el exclusivo mundo de los hiperdeportivos, donde nadie que se precie puede diseñar un vehículo con menos de 700 CV y mejor si son más de 1000. Bugatti nos dice adiós, de momento, habrá que ver con qué vuelve y cuántos caballos le mete, Muchos serán, aunque tenga para ello que recurrir a un montón de motores eléctricos, al hidrógeno y algo más evolucionado que el nitro. Hiperdeportivos con unas prestaciones por encima de las que las carreteras e incluso de los circuitos pueden ofrecerles, un coto al que se atreven a acceder pequeños fabricantes, con muchos menos medios y dinero y con soluciones tan innovadoras como las que puede ofrecer el fabricante con más medios a su alcance. Koenigsegg vuelve a sorprendernos con el nuevo Reguera y su peculiar diseño nórdico, distinto a todo lo demás. Entre los que tiene esos medios se encuentra Honda, con su nuevo NSX, pero le falta imaginación.

No eran estos los únicos vehículos, son demasiados para enumerar en unas pocas líneas, lo que sí sé es que hay marcas que sacan provecho a sus modelos más espectaculares, venden imagen y aunque no puedas adquirir un Ford GT, acabas comprando un Fiesta en vez de un Polo. Por eso no entiendo que hubiera algunas marcas que parecían esconder sus mejores modelos. Lo hicieron Mercedes o AMG, con su AMG-GT, lo hizo Bugatti que año tras año mete sus modelos en un espacio reducido en el que parecen hundirse y no los ensalza como su hermana Lamborghini y el peor de todos fue Aston Martin al rodear al prototipo Vulcan con un cordaje apretado como a un vulgar prisionero. Una pena que no quisieran mostrarlos como se merecen.

Prototipos y coches de muchos caballos

¿Quedaba algún coche que mereciera la pena? No entre los grandes carroceros, esos especialistas en diseñar carrocerías que llevan tiempo dormidos, deberían mirar los trabajos que hacen los alumnos de las escuelas de diseño del automóvil. ¿Algún coche interesante entre los de producción? Claro que sí, el sensual Alfa Romeo 4C, coches que llenan de emoción a su propietario por su mera presencia y cuya conducción crea adicción. Hablando de la familia, el Alfa Romeo tiene un primo mucho más modesto, algo desgarbado porque debería haber nacido algo más bajito, pero simpático, y hasta bonito; algo más primitivo tecnológicamente, pero tiene todo lo que necesita para emocionar a su conductor, puede que alguno de vosotros esté sobre la pista… Es el Abarth 500, en su versión más básica de 135 CV te hacen sentir que conduces un gran deportivo; enseguida sientes la velocidad, las sensaciones son inmediatas. Algún fabricante debería darse cuenta de que ir a doscientos sin sentir nada, no resulta demasiado emocionante, pero ir a cien sintiendo la carretera y que vas deprisa de verdad es otra cosa; la emoción de conducir, algo que se está perdiendo a pasos agigantados en los coches actuales. Y eso no es todo, cuando llegas a tu destino y detienes el Abarth, te quedas embobado admirando un salpicadero que está entre los mejores que puedas encontrar.