Skoda 1100 OHC de 1957: un sueño que no pudo ser

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Skoda 1100 OHC de 1957: un sueño que no pudo ser
Nicolás Merino
Nicolás Merino
La historia del Skoda 1100 OHC es especialmente particular. Debido a la Guerra Fría, sólo podía competir en países comunistas, aunque los ingenieros de la por aquel entonces antigua Checoslovaquia se fijaron el objetivo de disputar las 24 horas de Le Mans.

La Guerra Fría supuso un enorme telón invisible entre Estados Unidos y la Unión Soviética que impidió que muchas empresas de ambos lados pudieran expandirse. En el caso que nos ocupa, Skoda quería diseñar un coche que siguiera la estela del Sport, el único vehículo que compitió en Le Mans, allá por 1950.

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Para ello, comenzó el desarrollo de un deportivo biplaza en la primavera de 1956. El modelo se basaba en un bastidor de celosía hecho de tubos de acero de paredes finas soldados entre sí. Esto lo distinguía de sus predecesores, el Skoda Sport y Supersport, que utilizaban una versión modificada del chasis del modelo de producción Skoda 1100. Para conseguir la mejor maniobrabilidad posible, la carga se distribuyó de forma óptima entre ambos ejes. El embrague, la caja de cambios de cinco velocidades y la caja de transferencia se instalaron en la parte trasera, donde formaban una unidad de montaje cohesionada.

Bautizado como Skoda 1100 OHC, su carrocería estaba hecha de plástico reforzado con fibra de vidrio (PRFV) que medía 3,88 metros de largo, 1,43 metros de ancho y menos de un metro de alto pesaba sólo 583 kg. Esto permitía que el Skoda 1100 OHC alcanzara tasas de aceleración competitivas y una velocidad máxima de entre 190 y 200 km/h, dependiendo de la relación de transmisión. La baja resistencia al aire de la carrocería creada por el diseñador Jaroslav Kindl también ayudó a conseguir dichas cifras, impresionantes para la época.

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En el plano mecánico, empleaba un motor de cuatro cilindros en línea en posición longitudinal con doble encendido y dos árboles de levas situados en la culata. A partir de una cilindrada de 1.089cc, generaba 92 CV a 7.700 rpm (el régimen máximo era de 8.500 rpm). Originalmente, el motor funcionaba con combustible de aviación de alto octanaje, que se introducía en dos carburadores dobles fabricados por la marca checoslovaca Jikov y, posteriormente, por el fabricante italiano Weber.

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En cuanto a la parte ciclo, delante se montaba un eje de horquilla trapezoidal, las ruedas traseras, separadas 2.200 mm, estaban montadas en un eje oscilante con brazos de remolque. La dirección estaba controlada por un volante de tres radios que podía retirarse para facilitar el acceso al coche. Otro elemento progresista para finales de los años 50 era la suspensión de barra de torsión de las ruedas de radios de 15» fabricadas por Borrani.

Un sueño truncado por la Guerra Fría

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En su estreno, el Skoda 1101 OHC logró hacerse con la victoria en el circuito local de Mladá Boleslav en 1958. Además de los eventos automovilísticos nacionales, los pilotos de Skoda también cosecharon éxitos en el extranjero, a pesar de que sólo podía competir en países comunistas debido a la difícil situación política de finales de los años 50 y 60. Los planes de participar en las 24 horas de Le Mans no llegaron a buen puerto.

A los dos vehículos con carrocería abierta, que se fabricaron a finales de 1957 y principios de 1958, les siguieron en 1959 dos variantes coupé más espaciosas con carrocería cerrada de chapa de aluminio. No obstante, los ingenieros consiguieron mantener el peso de los coupés en sólo 555 kg, manteniendo la misma velocidad máxima.

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Los dos Skoda 1100 OHC de carrocería cerrada quedaron destruidos en sendos accidentes durante su uso privado. Sin embargo, los restauradores del Museo Skoda están trabajando actualmente en la reconstrucción de una de las versiones coupé utilizando los componentes que no quedaron afectados por los accidentes, incluidos el bastidor, el chasis y el motor.

Por otro lado, como puedes ver en las imágenes, las versiones descapotables del coche de carreras siguen intactas. El modelo del Museo Skoda participa regularmente en eventos de coches clásicos en la República Checa y en el extranjero. El segundo vehículo es propiedad de Skoda Reino Unido y se utiliza con fines promocionales, principalmente en el mencionado país.