El triunfo del Ethernet e Internet automotriz

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El triunfo del Ethernet e Internet automotriz
Álvaro Sauras
Álvaro Sauras


La revolución de 5G consiste en más datos, transmitidos más deprisa, con menos retraso y más fiabilidad. Y la pregunta es… ¿cómo vamos a gestionar todos esos datos cuando lleguen al coche? La respuesta es que Internet y la llegada del 5G también está transformando estándares que parecían intocables, como por ejemplo los de las redes de datos a bordo de los coches.

En los últimos 25 años, la complejidad de los automóviles se ha disparado. Una consecuencia es que actualmente el cableado es, nada menos, que el tercer elemento más caro y pesado del coche, sólo por detrás del motor y el chasis.

Hoy día, un coche utiliza una maraña de redes de comunicación extremadamente bien concebidas y con nombres como LIN, CAN, MOST, LVDN y Flexray. Y en medio de este barullo, Ethernet -el interfaz físico por donde van los datos de nuestros ordenadores- e Internet -la organización lógica, basada en direcciones IP, que funciona sobre ese interfaz físico- se están imponiendo progresivamente. Y por varias razones.

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Las principales son la simplicidad, las prestaciones y el coste: el vídeo está cobrando cada vez más importancia… y no sólo a la hora de distribuir contenidos multimedia. Los sistemas de asistencia a la conducción transmiten cada vez más vídeo e, incluso, va a ser necesario enviar vídeo a otros coches. Y las redes Gigabit Ethernet permiten gestionar esos anchos de banda de forma asequible.

Tanto, que los fabricantes de chips han buscado formas de dotar a Ethernet de las características de las redes convencionales de datos automotrices, como una latencia en el orden de los microsegundos o la posibilidad de que los mensajes prioritarios interrumpan la transmisión de los no tan importantes.

En el futuro, Ethernet seguirá conquistando más terreno. Se usará para toda la multimedia, los sistemas de asistencia a la conducción, la conexión con las centralitas principales y muchas funciones de confort, mientras que el CAN va a quedar relegado a la gestión de las funciones más básicas del motor.