Video: La DGT pone el foco en la siniestralidad urbana

Video: La DGT pone el foco en la siniestralidad urbana
Alberto Martínez
Alberto Martínez


La DGT, en su animo por reducir las tasas de accidentalidad, pone ahora el foco en el peligro que supone el límite de 50 km/h en ciudad. Lo hace después de haber reducido el límite de todas las carreteras secundarias de 100 km/h a 90 km/h.

La DGT ha presentado un nuevo vídeo bajo el título «¡Aplastante!» Con él, Pere Navarro y los suyos buscan dejar claro el peligro que tiene el actual límite de 50 km/h en ciudad.

Presentan a los vehículos como si fueran bloques de hormigón, tratando de dejar clara su fuerza en caso de atropello. «A 50 km/h la posibilidad de muerte por atropello es del 80%. ¡Aplastante!» cita el vídeo de la DGT.

Los 1.180 fallecidos en carretera en 2018 son una cifra que la DGT se ha propuesto reducir. La primera medida ha sido la de bajar el límite de velocidad de 100 km/h a 90 km/h en las carreteras secundarias, y ahora, la DGT muestra una firme intención de hacer lo propio en el ámbito urbano. La idea es adaptar a nivel nacional lo que ya proponen las normativas de movilidad de ciudades como Madrid, una velocidad de 30 km/h en las vías simples de la ciudad.

Las marcas empiezan a limitar la velocidad máxima de sus vehículos

La obsesión por cuidar la velocidad máxima a la que circulan los vehículos es general. Las marcas ya se han puesto manos a la obra, y se pueden encontrar ejemplos como el de Volvo, que ha anunciado que limitará a 180 km/h la velocidad máxima en sus coches.

La de limitar la velocidad máxima es una práctica usual en el caso de los vehículos eléctricos. Su autonomía se ve perjudicada al circular a velocidades de autopista, y las marcas los limitan electrónicamente para tratar de minimizar esta pérdida. Esto, pese a que es por un motivo técnico, también ayuda en términos de seguridad vial.