Alternativa al Touran

Prueba: Volkswagen Golf Sportsvan 2.0 TDI

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Prueba: Volkswagen Golf Sportsvan 2.0 TDI
G. Fernandez
G. Fernandez
La variante monovolumen del compacto alemán llega al mercado para ofrecer una opción con un estética más atractiva y deportiva que la del 'cuadriculado' Touran.


No te queda otra. Por diferentes necesidades, te tienes que comprar un coche con espacio interior, maletero y un acceso cómodo.

Volkswagen Golf Sortsvan, interior

Técnica

Tiembla Touran

Respecto a un Golf 5 puertas, el Sportsvan ‘crece’ 9 cm de largo, 2 cm de ancho y 13 cm de alto. Esto se traduce en una mejora notable de la habitabilidad, tanto en el espacio para las piernas como en la altura de los asientos traseros –aunque sigue siendo recomendable para dos– y en el espacio del maletero. Este puede variar de 500 a 590 litros –el Touran ofrece 695 l– en función de donde posicionemos la 2ª fila de asientos, ya que cuenta con un recorrido longitudinal de 18 cm. En cuanto a la tecnología, puede llevar sistemas como el control de crucero adaptativo –325e– o detector de ángulo muerto –345e– que el VW Touran 2.0 TDI, 2.720 euros más caro, no ofrece ni en opción.

Sin embargo, la estética ‘tipo furgoneta’ de la mayoría de los monovolúmenes no te gusta y los denominados ‘ranchera’ te parecen una especie de versiones alargadas que afean el diseño original del coche.

Parece un galimatías, pero Volkswagen piensa que hay muchos clientes a los que les pasa todo esto. ¿Solución? El Sportsvan, que es –grosso modo– como si ampliaras con los dedos la foto de un Golf ‘normal’.

Este modelo no es otra cosa que el sustituto del Golf Plus pero que, al pasar por el departamento de márketing, se le ha cambiado su denominación por la de Sportsvan, que se traduciría como algo tipo ‘vehículo familiar deportivo’.

A pesar del aumento en sus proporciones –sobre todo en altura;- la apariencia exterior no se aleja demasiado del diseño del Golf, algo que no sucede con el Touran –con líneas más cuadradas y angulosas–.

Por dentro, la gran superficie acristalada aporta una buena sensación de amplitud y visibilidad del entorno.

Los materiales empleados transmiten la misma solidez que los del Golf, la disposición de mandos enseguida resulta familiar e intuitiva y, como novedad, el espacio para las piernas/equipaje aumenta considerablemente .

Una vez en marcha, los más profanos del mundillo de los ‘coches amplios’ no tendrán ninguna queja, ya que este vehículo se conduce exactamente igual que un Golf normal, lo cual tiene mucho mérito.

La suspensión es cómoda, sujeta bien los movimientos de la carrocería y el chasis MQB –en este caso, con un esquema trasero multibrazo– se muestra muy equilibrado y no ‘hace ascos’ a los cambios de dirección a ritmo rápido.

Es un coche que hace todo fácil, con una dirección y cambio precisos y un tacto de freno sólido.

El propulsor 2.0 TDI de 150 CV ofrece una respuesta enérgica desde apenas 1.500 rpm y se ‘estira’ con progresividad hasta las 4.800 rpm, con un nivel de ruido más bien bajo y un consumo real que resulta complicado que pase de unos 6,5 l/100 km.

VW Golf Sportsvan 2.0 TDI

  • Precio: 26.830 euros

  • Motor: 2.0 diesel, 4 cil. en línea; 150 CV de 3.500 a 4.000 rpm; 340 Nm de 1.750 a 3.000 rpm.

  • Cambio: Manual, 6 velocidades

  • Tracción: Delantera.

  • Prestaciones: 0 a 100 km/h en 9,2 seg.;

  • Velocidad máxima: 212 km/h.

  • Consumo: 4,4 l/100 km

  • Maletero: 500/590 litros

  • Peso: 1.474 kg.

  • Valoración ?????

LO MEJOR Y LO PEOR
+ Diseño, relación prestaciones/consumo, comportamiento.
– El Golf familiar cuesta 850 euros menos y tiene 605 l de maletero.

Volkswagen Golf Sportsvan, vista trasera

 

Volkswagen Golf Sportsvan