Desde hace muchos años, la DGT se suma a las campañas que la organización europea de Policías de Tráfico (ROADPOL) pone en marcha para realizar el control de los vehículos destinados al transporte de mercancías y personas.
Un abrigo puede hacer que el cinturón de seguridad no funcione adecuadamente, lo que aumentaría las posibilidades de sufrir lesiones graves durante un accidente. La multa por circular con un abrigo demasiado grande es de 200 euros.
Al igual que toda máquina, los radares de velocidad, deben ser revisados de forma periódica. De no ser así, su fiabilidad puede ser cuestionada y su capacidad para imponer sanciones deja de tener validez. El caso que vemos a continuación es un buen ejemplo de ello.
La DGT quiere adaptar el modelo de otros países europeos en materia de seguridad vial. Y, para ello, el primer paso hacia esa cifra es la instalación de 75 nuevos radares en 2021, junto a 28 drones nuevos.
El Consejo de Ministros ha aprobado varias modificaciones que afectan al Reglamento General de Circulación. En materia de sanciones, ha aumentado la pérdida de puntos para las infracciones que impliquen mayor riesgo para la Seguridad Vial.
Los nuevos cinemómetros se suman a los 1.324 radares que ya se encargan de la vigilancia y el control de velocidad en las carreteras españolas. Además, el organismo incluirá 28 drones más a sus filas.
Las sanciones, que arrancarán el próximo 1 de enero de 2021, podrán ir de los 30 a los 200 euros en función de la infracción cometida. Afectará tanto a vehículos particulares como a los empleados por las empresas de sharing.
El Gobierno francés permitirá la instalación de radares en coches particulares para controlar y detectar los excesos de velocidad en sus carreteras. Para 2023, esperan que haya un total de 450 vehículos circulando por todo el territorio.
En los últimos años, la tecnología aplicada a los cinemómetros ha evolucionado de manera exponencial. Más allá de las multas por exceso de velocidad, los radares actuales también detectan situaciones administrativas irregulares.
Durante los últimos días, la DGT ha detectado un envío masivo de correos electrónicos fraudulentos que advierten de supuestas multas no pagadas. ¡Ojo! Es un timo que podría salirte caro.