Estos 38.000 millones de euros serían la cantidad perdida por el erario público, y procede de un estudio de la Comisión Europea. ¿La razón? Con los coches eléctricos, los estados no recaudan por impuestos de carburantes -la electricidad, de momento, no cuenta con las tasas que gravan gasóleo y gasolina-, ni por impuestos a la