Hay coches que desarman el escepticismo, y el Citroën ë-C3 Urban Range es uno de ellos. Con 30 kWh de batería LFP en lugar de los 44 de la otra variante, parte de 17.100 euros y, sumando todas las ayudas y la financiación de la marca, se queda por debajo de los 12.000. Su mérito no es el precio: es la coherencia.
El CUPRA Raval VZ es, en esencia, un SEAT Ibiza eléctrico con galones de canalla: 226 caballos, tracción delantera y un autoblocante de verdad. Lo hemos conducido en su presentación dinámica con una pregunta en la cabeza: ¿juguete efectista o herramienta eficaz?
Cuesta creer que por menos de 24.000 euros se pueda comprar un eléctrico de 4,43 metros, con tracción trasera y más de 200 caballos. El Leapmotor B05 no esconde trampa alguna: solo el extraño defecto de ser demasiado barato.
Comparte cuatro letras con el C-HR híbrido y poco más: el Toyota C-HR+ es otro coche, más grande y 100% eléctrico, nacido para quien, pudiendo aspirar a un Tesla, prefiere acertar antes que deslumbrar. Lo hemos probado en su acabado de acceso, el Advance de 224 CV, que homologa 607 km por casi el mismo dinero que un Model 3 de entrada.
Tesla ha ido abaratando sus coches sin hacerles perder calidad, aunque sí cediendo en algunas cosas. Y por 34.575 euros no hay nada mejor que esto, es una realidad.
Denza, la marca premium de BYD, se estrena en España con el Z9GT: shooting brake de más de cinco metros, hasta 1.156 CV y recarga flash. Lo condujimos en el RACC y, por 115.000 euros, parece barato.