El segmento B eléctrico ha dejado de ser una promesa para convertirse ya en un subsegmento de peso, o con rivales suficientes para ser considerado como tal. La llegada del Cupra Raval coincide con una ofensiva global —Europa, Corea y China— que eleva el listón técnico y obliga a replantear qué debe ser hoy un coche urbano con etiqueta CERO.
El nuevo CUPRA Raval es la apuesta más ambiciosa de la marca para democratizar su ADN deportivo en formato eléctrico y urbano. Con 4,05 metros de largo, plataforma MEB+, hasta 450 km de autonomía (provisional) y un maletero de 430 litros, promete mezclar agilidad de utilitario con practicidad de coche de segmento superior.
El urbano eléctrico de CUPRA no quiere ser solo un coche bonito o nostálgico: busca sensaciones al volante, decisiones técnicas coherentes y un planteamiento distinto al de sus rivales directos.