Egipto es un destino fascinante, y viajar allí nos transforma en exploradores dispuestos a descifrar los secretos de las pirámides o de la Esfinge y nos convierte en testigos del boato y las intrigas de Ramsés, Tutankhamon o Cleopatra… Pero además de su riqueza histórica, Egipto es un país de desierto que ofrece al aventurero varios de los paisajes más bellos del Sahara.