El familiar medio amplía su gama con la inclusión del acabado más deportivo: el R-Line. Con un sobreprecio de 2.155 euros, además de una estética diferenciada, dicho equipamiento podrá estar disponible para cualquiera de sus motores.
Del circuito a la calle y de la calle al circuito. Este será el itinerario lógico que debería hacer cada uno de los 700 afortunados que puedan hacerse con una de las unidades de este deportivo cuya puesta a punto ha corrido a cargo de BMW Motorsport.