Lo que fueron los antiguos caminos reales que comunicaban la vieja capital del califato, Córdoba, y la ciudad nazarí de Granada se pueden recorrer a los mandos de un todoterreno. Gracias a esta ruta, se recuperan para el viajero unos caminos que sirvieron de comunicación a la corte real del califato durante los 800 años de presencia árabe en España. El paisaje se dibuja suavemente montañoso, lleno de legendarias fortificaciones y al tiempo conserva mezquitas, calles, almazaras y paisajes que no pueden negar su pasado andalusí.