En vías de extinción en los todoterrenos modernos, las ballestas son el elemento elástico de las suspensiones de muchos de los 4×4 más robustos y veteranos, y aún hoy se emplean en los ejes traseros de la mayoría de los pick up. Pese a su sencillez y limitaciones técnicas, mejorar su rendimiento y confort es factible gracias a los numerosos kits que encontramos en el mercado.
El desarrollo tecnológico nos hace día a día más dependientes de los equipos electrónicos. El inversor nos permite cubrir las necesidades de alimentación eléctrica.
Cuarenta y ocho años, para ser exactos, lleva este Santana Serie IIA rodando por todo tipo de carreteras y caminos, viendo aparecer las autopistas, reemplazarse los adoquines por asfalto y extinguirse, o casi, los auténticos todoterrenos.
Durante 9.000 kilómetros, hemos sometido a la última generación de neumáticos AT de BFGoodrich al castigo de las piedras, el barro, la nieve, la arena, el agua y el asfalto.
En 1982, Santana intentó dar un aire moderno al veterano Serie III con la incorporación del turbo, los frenos de disco, la quinta velocidad, la dirección asistida y las ballestas parabólicas. Pero estos cambios llegaron cinco años tarde.
Resulta difícil encontrar unidades en buen estado de estos vehículos, pero si tienes la suerte de poder ponerte a sus mandos, el viaje en el tiempo está garantizado.
Un consumo de energía a motor parado nos puede dejar tirados, pero es algo que probablemente podamos solucionar con la ayuda de un polímetro y la metodología adecuada.
La tecnología nos ofrece soluciones que resuelven graves problemas, pero en ocasiones nos deja otros nuevos. Los parachoques de plástico son más ligeros, atractivos, aerodinámicos y seguros para los peatones, pero también más frágiles. No obstante, sus desperfectos tienen arreglo.
Parece una contradicción, pero es una realidad. Cada año que pasa es más difícil encontrar un 4×4 todoterreno. El Toyota Land Cruiser KXR es uno de esos modelos que ya no están entre nosotros y que salía del concesionario con todo lo necesario en una utilización sin límites fuera del asfalto. En 2007 experimentó varias mejoras.
El tiempo no perdona, y el que en su día fue el vehículo no comercial equipado con el motor diésel de inyección directa más potente, hoy se ve superado por cualquier nuevo modelo. Sin embargo, quien tuvo retuvo. La serie HJ es considerada por muchos como el producto más robusto y fiable de Toyota.