Cuando aprietas el acelerador, notas el empuje de su mecánica de dos cilindros en línea con 107 CV, sus cuatro ruedas arando el terreno como su tuvieran garras y las suspensiones copiando cada pequeña piedra. Sientes que el mundo se para y el cuerpo te pide recorrer el tramo en menos tiempo cada vez. A sus mandos te conviertes en un piloto y no hay nada ni nadie que te detenga.
Los pilotos de Fórmula 1 siguen un riguroso programa de preparación física para soportar la dureza de la competición. Se trata de unos ejercicios muy recomendables para mantenerse en forma sin gran esfuerzo -ni sufrimiento-. ¿Quieres saber cómo lo hacen?