Cuando Darwin la vislumbró por primera vez la denominó «desierto verde» y no estaba errado. Había dunas, llanuras monocromáticas y camélidos. En la Patagonia chilena, las dunas son de roca, las llanuras verdes y los camélidos son los tiernos guanacos. Pero hay mucho más, sus tesoros escondidos deberán ser alcanzados en una mágica combinación de 4×4 y navegación.
Nuestro todoterreno, proveniente de Australia, desembarca en el puerto de Valparaíso una espléndida mañana de principios de diciembre. Es un magnífico día del ocaso de la primavera austral anunciando la inmediatez del verano en el hemisferio sur. Pero no hay tiempo que perder, la Patagonia chilena tan sólo tiene tres meses de buena climatología para
Este espectacular recorrido por Pakistán, a los pies del Himalaya, nos permite transitar por valles en los que miremos donde miremo veremos picos que superan los 8.000 mtros de altura.
¿Pakistán imposible? ¿Qué significa eso? Buscamos en la letra "i" y leemos "imposibilitar"…, "imposición"…, "impositiva". Es evidente, tenemos el diccionario correcto, no está impreso en papel, está en la mente y en él no figura la palabra "imposible". La inexistencia de esa palabra nos permite explorar lugares de acceso exclusivo para los todoterreno y convertirlos en las experiencias más gratificantes de nuestras vidas. Pakistán no es un país, es un sueño y abrazaremos con pasión la aventura con sus Titanes del Norte: el Himalaya.
Escondido y misterioso, olvidado y seductor, Laos es un escurridizo país selvático en el que difícilmente se detienen las pupilas al vislumbrar un mapa de oriente. De piel esmeralda y corazón budista, hay que buscarlo para discernirlo, pero si apoyamos el dedo en ese sector del plano y finalmente oímos unas ruedas avanzar bajo este verde manto de Buda… habremos llegado a uno de los paraísos 4×4 más furtivos del mundo.
Escondido y misterioso, olvidado y seductor, Laos es un escurridizo país selvático en el que difícilmente se detienen las pupilas al vislumbrar un mapa de oriente. De piel esmeralda y corazón budista, hay que buscarlo para discernirlo, pero si apoyamos el dedo en ese sector del plano y finalmente oímos unas ruedas avanzar bajo este verde manto de Buda… habremos llegado a uno de los paraísos 4×4 más furtivos del mundo.
Estrellas en el cielo y en la tierra, 51 estrellas para 51 estados. El astro de cinco puntas que representa a Alaska en la bandera estadounidense no destaca entre las demás, pero es la más fulgurante en los corazones de los viajeros. A caballo del Círculo Polar Ártico, la lejanía y la libertad que transmite su exultante naturaleza de espacios abiertos sin fronteras no tienen parangón. Un efímero verano con 24 horas de sol y un gélido y sombrío invierno blanco crean dos universos que darán una nueva dimensión a la palabra «aventura».
Estrellas en el cielo y en la tierra, 51 estrellas para 51 estados. El astro de cinco puntas que representa a Alaska en la bandera estadounidense no destaca entre las demás, pero es la más fulgurante en los corazones de los viajeros. A caballo del Círculo Polar Ártico, la lejanía y la libertad que transmite su exultante naturaleza de espacios abiertos sin fronteras no tienen parangón. Un efímero verano con 24 horas de sol y un gélido y sombrío invierno blanco crean dos universos que darán una nueva dimensión a la palabra «aventura».
Kirguistán supone un oasis de pureza ecológica en comparación con el resto de repúblicas ex soviéticas. Su geografía está inundada de lagos y montañas, salipcados por las curvilíneas yurtas, testimonio vivo de su tradición nómada inmortal.
Las montañas y los lagos son la razón de ser de Kirguistán, único país de la órbita ex soviética que escapó milagrosamente del antiecologismo de la era comunista. Bendecido por la fortuna, se mantuvo casi intacto y hoy en día podemos encontrar algunos de los parajes más puros y naturales de Asia Central. Las curvilíneas yurtas, testimonio vivo de su tradición nómada inmortal, invaden un entorno de altísimos picos constituidos en centinelas del paraíso.