Fue una victoria demoledora la de Fernando Alonso en Barcelona, la segunda de este año 2013 y la que le vuelve a poner en órbita en este campeonato. Tuvo que sudar y esforzarse como muy pocas veces para llevarse la victoria, ya que sabía que no podía conformarse con rodar a la estela de Kimi Raikkönen, el hombre que, a priori, parecía el gran candidato a ganar en Montmeló.
Después de dos carreras consecutivas en las que un Mercedes obtuvo la pole position, en Montmeló el equipo alemán cumplió aquello de no hay dos sin tres: Nico Rosberg se llevó otra vez el gato al agua, y compartirá con su compañero de equipo Lewis Hamilton la primera fila de la parrilla.
El Gran Premio de Italia del pasado fin de semana se saldó con el afianzamiento de Alonso como líder del mundial: Ahora su rival más cercano es Lewis Hamilton, a 37 puntos. Así vivió la carrera nuestro enviado especial.Como a las casualidades, a los milagros hay que ayudarlos. Hay que forzarles a que se hagan