Desde esa fecha el coche había tenido algunas incidencias -tuve que cambiar los inyectores, la bomba de inyección, el encendedor…-, pero lo más grave sucedió en el mes de junio cuando estaba de viaje y al salir de una curva el vehículo perdió toda la potencia y comenzó a emitir un humo blanco por el […]
Lo llevé al taller oficial, donde me dijeron que tenían que repararla y que me costaría unos 3.500 euros. Investigué en Internet y también me han comentado mecánicos de la misma marca otros casos de averías similares que son un defecto de fábrica, así que llamé a atención al cliente donde dicen que sólo me
Renault tenía una campaña de publicidad por la que ofrecía en estos vehículos -con un año de antigüedad- dos años de garantía y un sistema de navegación de regalo. Sin embargo, desde abril de ese año empecé a notar que el coche arrancaba con problemas -debe tener un fallo la tarjeta manos libres- y también
tras arrancar el motor comenzaba a tener un ralentí inestable y al poco tiempo se paraba. Lo llevé a un taller oficial, donde le cambiaron la batería y el alternador -me costó 1.006 euros-; sin embargo, cuando lo recogí, solo recorrí 30 km hasta que volvió a suceder lo mismo. Regresé al servicio oficial y,
aunque empezaba a fallar el elevalunas eléctrico -la ventana subía muy despacio-. Sin embargo, en mayo, cuando volvía del trabajo, de repente, se encendió el testigo de avería mecánica en la instrumentación y el motor comenzó a hacer un extraño ruido. Como estaba muy cerca de la concesión donde lo compré, lo llevé allí inmediatamente;
pero el mecánico me comentó que no tenía ninguna importancia. Sin embargo, el problema fue a más y cuando tenía que pasar la segunda revisión – el coche tenía 37.000 km- el desgaste irregular era ya muy evidente -las zonas exteriores de las ruedas de atrás estaban completamente lisas-. Llamé al servicio de atención al
La primera gran avería sucedió cuando, circulando a una velocidad constante por la autopista, se encendió en la instrumentación el testigo que indicaba -fallo en motor-, el Focus comenzó a dar tirones y al rato se paró. Lo llevé al servicio oficial y cambiaron la válvula EGR pero, dos meses después, volvió a ocurrir algo
como este monovolumen tenía una gran demanda en el mercado y lo había pedido con muchos extras -cargador de CD´s, sistema de navegación…-, tardarían en entregármelo dos meses y medio. Cuando se cumplió dicho plazo me dijeron que se retrasaría otras dos semanas más. El caso es que, después de tres meses y medio, el
retrovisor eléctrico, volante motor…- que han sido solucionadas en garantía pero, hace unos meses, comencé a percibir un fuerte silbido procedente del turbo. Lo llevé al servicio oficial donde me aseguraron que dicho ruido era normal. Sin embargo, en junio -cuando el 407 sólo tenía 44.000 km-, de repente, se quedó sin fuerza y por
Fui al taller donde lo compré para que me lo arreglaran, se retrasaron más de un mes en repararlo y, encima, no quedó bien: la tapicería de la puerta estaba destrozada, los plásticos del salpicadero rayados, la pintura del techo mal aplicada, el elevalunas eléctrico no funcionaba… Tuve que volver de nuevo al servicio oficial