Con 683.626 vehículos afectados por el escándalo de las emisiones comercializados en España, las acciones legales contra el Grupo VW no se han hecho esperar. ¿La principal? La plataforma de afectados establecida por Facua, con más de 30.000 miembros. Pero, ¿qué preparan? Y, sobre todo ¿tienen futuro sus reclamaciones?
El Comité Ejecutivo de Volkswagen se reunió el pasado martes para tomar decisiones estratégicas a corto plazo tras el ´Caso Volkswagen´ y su trucaje de emisiones.
El pasado 30 de septiembre, Audi demandó a su empresa matriz, el Grupo VW, por delitos contra el derecho penal alemán. La marca de los cuatro aros presentó esta demanda en la Fiscalía de Ingolstadt, Alemania -sede de Audi-, con el objetivo «de contribuir al proceso de esclarecimiento». Pero, ¿cuáles han sido las razones reales de su denuncia?
Según confirmó Matthias Müller, consejero delegado de Volkswagen, la marca alemana empezará a revisar los modelos afectados por el software que falseaba las emisiones a partir de enero de 2016.
El Ministro ha confirmado, tras reunirse con Matthias Müller, que Volkswagen invertirá 3.200 millones en las instalaciones de Martorell y 1.000 en las de Navarra.
Michael Horn, responsable de VW en América, reconoció ante el Congreso de EEUU que intentó engañar a los clientes con software trucado y que reparará los coches.
Facua ha denunciado a las filiales en España del Grupo Volkswagen por el fraude de emisiones, solicitando sanciones económicas. En los próximos días mandará un decálogo de revindicaciones al presidente del Gobierno y a cinco ministros.
Varios empleados de la empresa automotriz alemana Volkswagen han admitido haber instalado en los motores diésel programas para engañar a los controles de emisiones de gases contaminantes en 2008.
FACUA desaconseja a todos los afectados por el ‘Caso Volkswagen’ llevar al taller los automóviles afectados por el fraude de las emisiones si no se garantiza por escrito que mantendrán sus prestaciones.
El familiar medio amplía su gama con la inclusión del acabado más deportivo: el R-Line. Con un sobreprecio de 2.155 euros, además de una estética diferenciada, dicho equipamiento podrá estar disponible para cualquiera de sus motores.