Los eléctricos puros superan el 16% de las matriculaciones, pero en la calle apenas representan el 2,3% del parque. Así es la realidad de la electrificación europea.
Quédate con este denominación, un tanto tenebrosa: fábrica oscura. Antes de que acabe la década, una marca china o estadounidense inaugurará la primera “fábrica oscura”, capaz de producir coches sin intervención humana directa. La promesa es eficiencia total; la amenaza, un terremoto laboral sin precedentes.