Toyota impulsa el futuro de la movilidad eléctrica con el desarrollo de baterías de estado sólido. A partir de 2027, la marca japonesa planea lanzar vehículos eléctricos con mayor autonomía, menor tiempo de carga y tecnología más segura, en colaboración con Sumitomo e Idemitsu.
Que una marca europea con tanta tradición como Opel pueda terminar vendiendo un modelo con base china —pero con su logo en el capó— no es una invención: es la consecuencia lógica de una alianza industrial.