En el rallye heleno, conocido como rallye Acrópolis, Latvala reaparecía después de tener que dejarle su coche a Dani Sordo en Argentina por su lesión de clavícula. El finlandés pronto demostró que estaba plenamente recuperado cuando, mediada la primera etapa, se situaba líder con su Ford por delante de Loeb. Un error en un cruce