El adiós definitivo a la gasolina con plomo

Impuestos sobre el combustible
Nicolás Merino
Nicolás Merino
Las Naciones Unidas han anunciado el cese global de la producción de gasolina con plomo. Se trata de un proceso extremadamente nocivo para el ser humano y que según explica el mencionado organismo su prohibición salvará cada año a 1,2 millones de personas.

La gasolina con plomo ya no se usa ni se produce en ningún país. Así lo ha anunciado el pasado lunes el Programa de Naciones Unidas para el Medioambiente (PNUMA). Según el mencionado organismo, esta medida permitirá salvar la vida a 1,2 millones de personas (el proceso de producción era muy peligros) y ahorrar más de dos billones de euros cada año.

Según el informe de PNUMA, Argelia ha sido el último país en gastar sus reservas de gasolina con plomo. “El éxito en la campaña de prohibición de la gasolina con plomo es un hito para la salud en el mundo y para el medioambiente”, explica Inger Andersen, directora Ejecutiva del PNUMA.

Los peligros de la gasolina con plomo

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El precio de los carburantes es el resultado de una larga cadena hasta llegar al usuario

Puede que parezca cosa de un pasado remoto, pero lo cierto es que la gasolina con plomo se usaba con frecuencia hace tan solo 20 años en una gran cantidad de países. El objetivo de usar el plomo era mejorar el rendimiento del motor, aunque impedía el uso del catalizador, por lo que todas las sustancias nocivas que este elemento controlaba salían sin control.

Desde el principio se alertó de sus efectos perjudiciales para la salud y el medioambiente. Su peligro quedó patente ya en 1924, con cinco trabajadores muertos en una refinería de Nueva Jersey, Estados Unidos, tras sufrir graves convulsiones. Según detalla la Organización Mundial de la Salud (OMS), el plomo se acumula en los huesos y, durante el embarazo, se libera hacia la sangre y el feto queda expuesto. Es por eso que la exposición al plomo se ha relacionado con una reducción del coeficiente intelectual e incluso la muerte prematura.

Por aquel entonces y hasta la década de los 70, la gran mayoría de gasolina que se comercializaba contenía plomo. Debido a sus graves implicaciones en la salud de las personas y el medio, el PNUMA lanzó una campaña para intentar eliminarla. En un principio, países como Estados Unidos o China dejaron de usarla, aunque no fue posible para los países subdesarrollados. En el caso de España, desde el año 2001 se prohibió el uso de la gasolina con plomo y se paso a desarrollar fórmulas de gasolina sin plomo basada en el octanaje.

Reducir el uso de combustibles fósiles

Pese a celebrar la victoria del fin de la gasolina con plomo, desde PNUMA ya piensan en su siguiente objetivo: reducir el consumo de combustibles fósiles. “El transporte es el responsable de casi una cuarte parte de las emisiones mundiales y aumentará un tercio de aquí a 2050. Pedimos a los gobiernos, empresas y la sociedad civil que se inspiren en este logro para garantizar que tengamos combustibles más limpios. La combinación de combustibles y vehículos más limpios puede reducir las emisiones en más del 80%”, explican.