Los materiales con los que se fabrica un automóvil han evolucionado mucho con el paso de los años, haciéndose más sofisticados, mejor construidos y por supuesto, más seguros. Han cambiado según las nuevas tecnologías del automóvil y han sido utilizados de maneras muy innovadoras.
La interacción del vehículo con el aire determian en gran medida su comportamiento, prestaciones, seguridad y, por supuesto, consumos, por eso los fabricantes intentan que los coches cada vez ofrezcan menos resistencia al aire.
La combinación de un motor eléctrico con el clásico de combustión es una de las soluciones que han ido incorporando los fabricantes para reducir los consumos de sus vehílos. Veamos, por ejemplo, cómo lo ha hecho Volkswagen con su nuevo Passat GTE.
En la carrera por reducir los consumos de los coches, los fabricantes trabajan en optimizar las cajas de cambio de sus vehículos de manera que estos sean lo más eficientes posibles.
Las marcas están inmersas en una lucha continua por fabricar el coche que menos consuma y menos contamine. Los conductores cada vez miran más el consumo a la hora de comprar un coche y si a esto le unimos el objetivo de reducción de emisiones impuesto por la Unión Europea para 2020, la batalla está servida.
Muchos fabricantes han desarrollado sistemas destinados a evitar colisiones en los vehículos, mediante dispositivos de radar que detectan un posible riesgo de impacto, combinados con otros que se encargan de frenar el vehíulo. Veamos cómo funcionan tres de estos sistemas.
En invierno, cambian las condiciones de la carretera, por lo que también debemos cambiar nuestros neumáticos. Cuando la temperatura baja de 7ºC, un neumático estándar pierde eficacia en adherencia por el endurecimiento de las gomas. Los neumáticos de invierno permiten hacer frente a condiciones de circulación adversas como bajas temperaturas, carreteras mojadas, heladas o nevadas…ofreciendo mejores prestaciones.
Cuando comienzan las altas temperaturas, nos acordamos del aire acondicionado del coche. Sin embargo, la tarea de mantenimiento del sistema de aire acondicionado de nuestro vehículo la deberíamos tener en cuenta a lo largo de todo el año. El buen uso y mantenimiento del aire acondicionado es muy sencillo y puede conservar hasta el 95% de su eficacia original.
Los coches eléctricos carecen de muchos elementos que incorporan los vehículos de motor de combustión y que son costosos de mantener. Pero, ¿qué elementos hay que cuidar enlos coches eléctricos?