Mucho han cambiado las cosas desde que se instalase el primer ESP o Programa Electrónico de Estabilidad en un coche de gama alta, allá por 1995. El tiempo ha demostrado que el ESP es un elemento tan importante de seguridad activa que va a ser obligatorio para todos los vehículos.
El turbo se ha convertido en un elemento mecánico muy común en los motores de los coches de hoy en día. Te explicamos cómo funciona, cuáles son las averías más habituales que suele sufrir y qué hacer para evitarlas.
Los motores del Porsche GT3, el McLaren 650S y el Ferrari 458 Speciale se han clasificado, respectivamente, en quinta, tercera y primera posición dentro de la categoría de Mejor Motor Deportivo de los premios Motor del Año 2014.
Un turbo bien cuidado puede ahorrarte hasta 1.000 euros: sus averías son muy caras, pero un correcto mantenimiento puede alargar su vida en muchos kilómetros. Siguiendo estos consejos se puede conservar este elemento de la mecánica y así evitar (en la medida de lo posible) el paso por el taller.
El aceite garantiza la lubricación y refrigerración de los elementos metálicos del motor, pero cada fabricante recomienda unas especificaciones determinadas para cada modelo. ¿Cuál elegir?
La reductora marca la diferencia entre un vehículo convencional y un todoterreno. Su puesta a punto, mantenimiento e incluso mejora son fundamentales para prolongar la vida de tu 4×4.
La misión del aceite es doble. Por un lado, reduce el rozamiento de los contactos metálicos y, por otro, disipa el calor que se genera en estos elementos producido por la mencionada fricción. En el caso de los diferenciales, mantener una correcta lubricación supone prolongar la vida de estos elementos hasta varios cientos de miles de kilómetros.
¿Sabías que entre 1989 y 1993 se fabricó en Portugal un Toyota Land Cruiser con motor VM derivado del BJ73 japonés? Aquejadas de problemas de falta de fiabilidad, estas unidades han pasado a mejor vida con más pena que gloria, si bien alguna de ellas nos demuestra que son una base excelente para una preparación.
Debajo de la refinada «piel» del Jeep Grand Cherokee encontramos un puñado de soluciones técnicas muy interesantes, muchas de las cuales son poco habituales entre sus rivales.