Su producción en serie no dio comienzo hasta 1979. Sin embargo, la primera maqueta del Gëlandewagen materializó la brillante idea surgida de la alianza entre la alemana Daimler y la austríaca Puch en 1973. Cuatro décadas después, esta leyenda viva del universo off-road se mantiene en plena forma.
Por 15.000 euros menos de lo que cuesta el Clase G o «Gelandewagen» –automóvil de campo– en su versión diésel 350 BlueTec, Mercedes nos ofrece su enorme todoterreno de siete plazas, con reductora y suspensiones neumáticas.
Tomando como base de partida la cadena cinemática del exitoso A4, Audi dio a conocer su Q5 hace ya cinco años. Se trata de un vehículo compacto, de buena capacidad, excelente ejecución e interesantes prestaciones del que pueden obtenerse unidades en buen estado a partir de 21.000 euros.
Las marcas premium, las menos ‘honestas’ Entre los TT y todo caminos, la diferencia media entre el consumo real y el homologado es de 1,5 l/100 km, que es bastante razonable para este tipo de coches.
De forma simultánea en los salones de Los Ángeles y Guangzhou, Land Rover ha dado a conocer una versión del Range Rover con batalla alargada –LWB– con la que pretende reforzar su posición como alternativa a las berlinas de representación.
Cuando el Duster entró en el mercado, muchos aventuraron un éxito y otros tantos un fracaso. En estos tres años, el todocamino de la marca rumana ha sabido posicionarse y captar a una clientela que busca aptitudes off road, lo más básico e imprescindible para tener en su coche y, sobre todo, un buen precio. Ahora, el Duster se renueva y mejora en su equipamiento para seguir cautivando a sus seguidores y poder así captar nuevos. Autofácil se desplazó hasta Marsella para probarlo.
El equipo X-raid ha confirmado que el catarí Nasser Al Attiyah formará parte de su estructura oficial en el próximo Dakar a los mandos de uno de sus Mini All4 Racing.
Tengo un Suzuki Vitara de cinco puertas y quiero cambiarlo por un vehículo de mayor capacidad. Me gustaría un pick up, porque me resultaría muy útil sobre todo cuando fuera al pueblo.
Con su diseño tradicional y una estructura sólida y robusta formada por un chasis independiente de largueros con la cabina atornillada en su parte superior, el Mercedes Clase G se presta de muy buen grado a múltiples preparaciones.