La mítica marca británica de deportivos de lujo se atreve con el ladrillo. Y no en cualquier parte del mundo, sino en el corazón de Tokio. Su primera vivienda de alto standing en Asia, diseñada como si fuese un DB12 habitable, se convierte en el último capricho inmobiliario para millonarios con gasolina en las venas.
El nuevo coche oficial del presidente de la República Francesa, un exclusivo Renault Rafale blindado y adaptado al más alto nivel protocolario, ha sido presentado con orgullo como símbolo del savoir-faire galo. Sin embargo, el detalle clave que Renault omite en su comunicado es que este vehículo de Estado se fabrica en la planta española de Villamuriel de Cerrato, en Palencia.