Lexus intenta reforzar su presencia en territorio eléctrico con el lanzamiento del renovado SUV RZ, un modelo que destaca por incorporar dirección Steer by Wire y un sistema de cambio manual interactivo. Además, la marca anuncia tres nuevos modelos eléctricos en los próximos meses.
Las baterías de estado sólido se perfilan como la gran revolución en el sector del vehículo eléctrico, con autonomías ampliadas, mayor seguridad y tiempos de carga reducidos. Sin embargo, su comercialización en masa se sigue enfrentando a retos técnicos y de producción. Mientras los fabricantes japoneses avanzan anunciando producción en serie a partir de 2027-2028, Hyundai-Kia posponen su llegada hasta, al menos, 2030.
La dependencia del mercado europeo de las baterías chinas sigue en aumento. En 2024, CATL y BYD han consolidado su liderazgo global, acaparando juntas más del 55% del mercado, mientras que los fabricantes coreanos y japoneses pierden cuota. La UE y EE.UU. buscan respuestas ante una hegemonía cada vez más firme.
El nuevo Volkswagen ID.1, basado en el concept ID.Every1, se posicionará como el coche eléctrico urbano más asequible de la marca. Llegará en 2027 con un precio inferior a 20.000 euros y un diseño inspirado en el icónico Golf.
Toyota suma y sigue con un crecimiento del 14,8 por ciento en lo que va de año. Pero la noticia está en que MG (+77,8%) y Renault (+51,2%) firman un inicio de año espectacular, con crecimientos que las colocan como las grandes vencedoras del primer bimestre de 2025. En modelos, el Dacia Sandero y el MG ZS se consolidan como las estrellas del mercado español, impulsando a sus respectivas marcas a niveles récord.
Las matriculaciones de turismos en España suman 162.643 unidades en los dos primeros meses del año, un 8,4% más que en 2024. Toyota se corona como la marca más vendida, mientras que el Dacia Sandero y el MG ZS dominan por modelos. Los híbridos siguen en ascenso y el canal de particulares impulsa el mercado con un crecimiento del 15,9%.
La compañía sufrió en 2024 un desplome del 70% en su beneficio neto y una caída del 17% en ingresos. El retraso en los lanzamientos y la crisis en mercados clave lastraron las cuentas. Ahora, Stellantis apuesta por una batería de modelos compactos y SUV para recuperar la rentabilidad.