Según una investigación presentada por Mazda y llevada a cabo por la empresa de estudios de mercado global Ipsos MORI, dos de cada tres conductores en España quieren seguir teniendo la posibilidad de conducir aunque los vehículos autónomos se generalicen.
Renault es uno de los muchos fabricantes que está trabajando ya a todos los niveles para la llegada del coche autónomo y recientemente se ha adherido al proyecto ‘scoop’ para probar la conectividad entre vehículos e infraestructuras.
No se trata de una comparación justa ni convencional, pero es imposible ignorar el clamor de las redes sociales asegurando que el Autopilot 2.0 de Tesla funciona mejor que el Audi AI Piloted Driving que va a estrenar el Audi A8. Lo hemos escuchado y hemos hecho la prueba.
Jaguar Land Rover se ha lanzado también a la conquista de la movilidad del futuro con el comienzo de las primeras pruebas en ciudad de sus vehículos autónomos.
España ha confirmado su incorporación al proyecto europeo C-Roads (Carreteras conectadas), que pretende asentar las bases del uso de los sistemas inteligentes de transporte cooperativo y sistemas de conducción autónoma.
Renault ha presentado sus avances en materia de conducción autónoma con un vídeo demostrativo de ‘Callie’, nombre con el que han decidido bautizar a su sistema autónomo.
El Ministerio de Fomento ha presentado un plan de innovación a tres años (2017-2020) que, entre sus medidas más importantes, cuenta con un presupuesto de 2,5 millones de euros para impulsar la infraestructura del coche eléctrico y el vehículo autónomo.
General Motors parece tener bien definitiva su estrategia con respecto al coche autónomo y podría probar sus primeros modelos autónomos a principios del próximo año en Nueva York.