Tras dejar atrás los motores diésel, la quinta generación del Honda CR-V estrenó propulsores de gasolina 1.5 VTEC Turbo con dos niveles de potencia: 173 y 193 CV, a los que posteriormente se ha unido un híbrido 2.0 i-MMD de 184 CV, que cuenta con etiqueta ECO de la DGT. Con acabados Comfort, Elegance, Lifestyle y Executive, los primeros se comercializan con cajas de cambio manual o automática, mientras que el híbrido sólo se vende con cambio automático. En todos los casos puede escogerse tracción delantera o a las cuatro ruedas. Mecánicamente, el híbrido combina un propulsor de gasolina 2.0 de 145 CV, un generador eléctrico, un motor eléctrico de 184 CV y un acumulador de pequeña capacidad. Alcanza 180 km/h, acelera de 0 a 100 km/h en 8,8 segundos y consume 6,9 litros/100 km de media (WLTP). A diferencia de las versiones de gasolina, no puede disponer en ningún caso de 7 plazas y su maletero se reduce de los 561 litros de los gasolina a 497 litros.
Un total de 489.000 unidades del CR-V, vendidas en Europa y Estados Unidos, tendrán que pasar por los servicios oficiales de Honda. El defecto de fabricación detectado consiste en un aislamiento deficiente del mecanismo eléctrico de la ventanilla del conductor.
La categoría de los todocamino compactos o familiares está cada día más poblada y de ahí surge la diversidad, ya que, aunque tratándose de ideas similares, cada fabricante aporta matices diferentes, básicamente en tamaño y equipamiento.