En uno de sus últimos comunicados en redes sociales, Tráfico acaba de anunciar sus planes de vigilancia para controlar los más de seis millones y medio de desplazamientos que se realizarán en nuestras carreteras durante este puente de agosto. A continuación, te contamos los puntos básicos de esta campaña especial.
Coincidiendo con el mes más concurrido en nuestras carreteras, la Dirección General de Tráfico recuerda a los conductores la importancia de cumplir las normas de circulación. El organismo lleva varios años reforzando su red de sistemas de vigilancia y los trucos habituales para evitar multas ya no son efectivos.
Además de la velocidad, en los próximos años veremos también cómo los radares son capaces de medir el ruido que emite nuestro vehículo o la cantidad de emisiones producidas.
Aquellas multas no notificadas o las que fueron recurridas quedarán anuladas. Pero, ¿qué pasa con aquellas que se pagaron durante el primer estado de alarma?
Conducir con chanclas, sacar el brazo por la ventanilla o estacionar en una zona turística prohibida son solo algunos ejemplos de las multas de tráfico más repetidas durante la temporada estival.
La sentencia del Tribunal Constitucional declara que el estado de alarma fue ilegal y obliga a anular una gran cantidad de multas impuestas a aquellos que se saltaron el confinamiento.
A finales del pasado mes de junio, Tráfico reforzaba su red de equipos de vigilancia de cara a la actual campaña de verano. El objetivo principal de este plan es reducir al máximo el número de accidentes relacionados con el exceso de velocidad y las distracciones. A pesar de que la tecnología aplicada a los cinemómetros ha avanzado mucho en los últimos años, aún se siguen registrando errores puntuales.
Google Maps te da la posibilidad de visualizar en tu móvil o tablet los radares fijos, y algunos móviles, en tiempo real, así como avisar a otros conductores de la ubicación de estos últimos.
Tráfico ha desplegado este verano hasta 39 de estos aparatos (28 más que el pasado verano) por todo el país. Pueden seguir vehículos, vigilar el tráfico hasta a 2 kilómetros de distancia e sus pilotos y denuncian, sobre todo, el uso incorrecto del móvil o el que no se utilice el cinturón de seguridad. ¿Cómo son y dónde están operando?