Desde que el periodo de sanciones arrancara el pasado mes de marzo, el número de sanciones por accesos no autorizados a Madrid Central no ha hecho más que crecer: de 7.358 multas en abril, a 120.305 en octubre de 2019.
Este tipo de cinemómetros se coloca justo antes o después del radar fijo y su objetivo no es otro que ‘cazar’ a todos aquellos conductores que exceden el límite de velocidad antes y después de haber cruzado el propio radar.
El estado de Nueva Gales del Sur, en Australia, ha dado luz verde a la instalación de este tipo de radares, con unas multas que podrían superar los 400 dólares.
¿Sabías que te pueden sancionar con 80 euros si, mientras repostas, te dejas las luces encendidas o el motor en marcha? Es una de tantas multas a las que te expones durante estos meses de frío. Ojo, porque la gran mayoría están relacionadas con la visibilidad y las luces de tu vehículo.
La multa hacia un conductor por un supuesto exceso de velocidad ha quedado anulada por falta de revisiones en el radar del Pegasus. Iba a suponer la pérdida de dos puntos y el pago de 300 euros.
Este dispositivo, usado desde hace tiempo por la Dirección General de Tráfico, muestra a los conductores la velocidad a la que circulan para que sepan si están por encima o no del límite permitido por la vía.
Dicho radar ha sido configurado para sancionar a todos los vehículos que superen los 90 km/h, cuando la velocidad máxima permitida en la vía es de 100 km/h.