Pago por uso de las carreteras

Qué modelos de peajes existen fuera de España: estos son los más comunes

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Qué modelos de peajes existen fuera de España: estos son los más comunes
Huracano
Huracano
A la hora de instaurar el pago por uso de las carreteras, en qué momento lo hizo cada país ha marcado los sistemas de peaje que utilizan en Europa.

Analizar qué sistemas de peaje se utilizan en Europa para el pago por uso de las carreteras puede ayudar a visualizar algunos datos interesantes. Lo más obvio, tras ver mapa de abajo, sería pensar que los países del Mediterráneo han sido, claramente, los más reacios a sus ciudadanos paguen por circular por autopistas.

Sin embargo, eso no es ni mucho menos así. Y es que el tipo de modalidad o tecnología de pago por uso que se emplea en Europa cuenta sólo la mitad de la historia, porque a esta información habría que añadir la de cómo se tarifica y, sobre todo, en qué tipo de vías se paga por circular.

Por ello, lo primero es reconocer que España, como pasa en Francia, ya tiene vías de pago desde hace más de medio siglo. De ahí que no sea correcto decir (como hacen algunos políticos del países del norte de Europa en Bruselas) eso de que los conductores de los países mediterráneos disfrutamos de carreteras 100 % gratuitas.

Lo que sucede es que desde Grecia hasta España, lo que se implantó fue un sistema de peajes en determinadas vías. Sistema al que, apenas, empezamos a decir adiós en 2021 con la desaparición de los peajes en la AP-7 o la AP-2.

Por eso es mejor distinguir entre modalidades de pago por uso: la que grava la distancia recorrida (el caso las viejas vías de peaje españolas o el sistema que, se especula, también se va a implantar en España desde 2024) o en el que se paga por un tiempo de uso, que normalmente se conoce como viñeta.

Sistemas de peaje

Además, está el asunto de a qué tipo de vehículos se le aplica. Porque en países como Alemania, Bélgica o Dinamarca se grava sólo a los pesados (más de 7,5 tn), si bien puede haber tramos o carreteras de peaje en determinados lugares como los que todavía tenemos, por ejemplo, en la AP-9.

En Rumanía y Bulgaria, donde se utiliza el sistema de viñeta electrónica (bien mediante un dispositivo específico abordo o mediante una app descargada en el móvil), pagan todo tipo de vehículos por circular por las autopistas. Es decir, si sólo te mueves por carreteras secundarias, no pagas. 

Qué sistema de peaje llegará a España

La realidad es que todavía no se sabe cómo el Gobierno va a implantar el pago por uso de las carreteras españolas. Sobre todo porque España como decía  a este respecto Antonio López Iniesta, manager de proyectos de pago de SICE, durante La Semana de la Carretera de la AEC: “Vemos una división en bloques, tres, cuatro o cinco, porque España es muy grande para ser gestionada toda desde un único punto”.

Así, lo primero debería ser saber si el sistema va a gravar por igual todas las vías, y si sólo se aplicará en las autopistas o autovías, o se hará sobre toda la Red de Carreteras del Estado. Aunque existe un plazo máximo para la implantación del pago por uso, fijado en el año 2024, todavía no ha trascendido cuál es el plan del Gobierno.

Los actores del sector se impacientan diciendo que el proyecto llevará meses de ejecución y, al menos, un año de preparación. A este respecto, en octubre, la ministra de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, Raquel Sánchez, confirmó que el pago por uso de las carreteras se presentaría en unos meses, y se aplicaría como máximo al inicio de 2024

“Se está analizando cuál sería la mejor opción y la mejor alternativa para aplicar en nuestro país, pero que esté a la altura y que esté en la línea de lo que se viene aplicando por la mayoría de estados de la Unión Europea. Recordemos que de los 27 Estados miembros, 24 ya lo tienen implementado, aplicado un sistema de tarificación”, afirmaba Raquel Sánchez.

Y es verdad, pero como puede verse en el mapa de los diferentes sistemas de pago por uso de carreteras en Europa, es una verdad con muchos matices. Por suerte, la viñeta podría facilitar la implantación del pago por uso porque su puesta en marcha se realiza, ‘simplemente’, haciendo que todos los conductores se inscriban en la base de datos al comprarla.

Aunque la viñeta tiene dos inconvenientes, grava a todos por igual y es una solución destinada a desaparecer en 2030. La alternativa sería implantación un sistema de control a través de pórticos en toda España, donde ya contamos con una pequeña infraestructura, pues hay tres millones de vehículos con tecnología DRSC abordo.

Los pórticos que requiere ese operativo (basado en comunicación de corto alcance) para todo el país generarían un negocio de unos 500 millones de euros, según especulaba Javier Aguirre Pérez, de Kapsch, durante el mencionado evento. La existencia de varios proveedores aseguraría un despliegue en 18 meses, que es el plazo habitual de implantación de estos sistemas.

Este sistema mediante pórticos posibilitaría, por ejemplo, que no fuera necesario llevar un dispositivo a bordo y todo pudiera ser manejado incluso mediante una app. Por no mencionar que gracias a él sólo pagan quienes, realmente, estén haciendo más uso de las infraestructuras.