Morgan Plus Four CX-T: Decíamos ayer…

19 Morgan Plus Four CX-T: Decíamos ayer…
Morgan Plus Four CX-T
Pablo J. Poza
Pablo J. Poza
La célebre frase apócrifa con la que Fray Luis de León retomaba su cátedra tras años de encierro viene como anillo al dedo para justificar esta excéntrica preparación oficial con la que Morgan recupera un glorioso legado off-road que se remonta a 1911.

Se llama Morgan Plus Four CX-T, y es una serie limitada profundamente transformada del Morgan Plus Four convencional, cuya última generación se lanzó al mercado en 2019 sobre la nueva plataforma CX-Generation. Para los menos familiarizados con los vehículos de la Morgan Motor Company, baste decir que hablamos de un fabricante británico de automóviles nacido en 1910 que ha permanecido en activo durante todo este tiempo, sin mover su sede de Malvern (Worcestershire). En las últimas décadas se ha especializado en sacar rédito a su legado, ofreciendo una gama de vehículos deportivos de aire retro que reinterpretan sus diseños de los años 50 (en el caso de los modelos de cuatro ruedas) e incluso de los años 30 si hablamos de los vehículos de tres ruedas.

No hay tracción a las cuatro ruedas, pero sí un diferencial trasero activo con un programa específico para uso todoterreno

Así, este CX-T se basa en el Plus Four, sucesor del Morgan +Four que se mantuvo en producción, con las lógicas actualizaciones, entre 1950 y 2020. A pesar de copiar la estética de su predecesor, el Plus Four es un vehículo completamente nuevo, basado en un chasis de aluminio frente a las tradicionales estructuras de acero empleadas hasta ahora. En este punto es conveniente aclarar que, a pesar de la creencia popular, los Morgan nunca han tenido chasis de madera, si bien sí emplean una estructura de madera como puente entre el bastidor y la carrocería, estructura deliberadamente visible en el acabado final.

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Para propulsar el vehículo se emplea un motor BMW de dos litros sobrealimentado por turbocompresor, que entrega 255 CV y 350 Nm (en el caso de elegir el cambio manual) o 400 Nm (si optamos por el automático). A la salida de la caja de cambios, un árbol de transmisión lleva el par a las ruedas traseras, y aquí es donde encontramos una de las primeras diferencias entre este CX-T y los Plus Four convencionales, ya que en el puente trasero se ha instalado un diferencial activo (también original de BMW), gestionado electrónicamente con un software a medida, calibrado y probado específicamente para esta aplicación.

Así, mediante un mando instalado en el habitáculo, podemos elegir entre tres diferentes modos en función del escenario por el que circulemos. Al seleccionar el modo ‘Road’, se abre completamente el diferencial. En el modo ‘All-Terrain’ se aplica una relación de bloqueo aproximada del 45 %. Por último, si seleccionamos ‘Todo terreno Extremo’, el diferencial se bloquea completamente, haciendo que las ruedas traseras giren solidarias. Además de esto, el CX-T monta neumáticos mixtos de mayor diámetro (unos robustos Maxxis A/T Worm Drive LT 215/70-16 100Q) sobre llantas reforzadas Speedline Corse y un grupo cónico más corto.

Nuevas suspensiones

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Y si el desarrollo del diferencial bloqueable activo marca una gran diferencia con respecto al Plus Four convencional, las suspensiones van aún más lejos. De entrada, el diseño de las horquillas se ha modificado, basándose en las del Plus Six (el hermano mayor del Plus Four) para aumentar la anchura de vías, el recorrido y la altura libre, que alcanza los 23 centímetros. Esto ha obligado también a ampliar los pasos de rueda. Pero lo verdaderamente importante es el montaje de robustos coilovers (conjuntos de muelle y amortiguador coaxiales, como en las estructuras McPherson) desarrollados por el especialista EXE-TC y dotados de topes internos, que se anclan a los brazos de las suspensiones (y estos al chasis) mediante casquillos especialmente diseñados para soportar el castigo del uso todoterreno.

Este Plus Four CX-T rememora el legado de los primeros Morgan, que ya en 1911 participaban en las carreras TT de la época

En realidad, todo este desarrollo no habría sido posible sin la implicación del especialista británico Rally Raid UK, que cuenta con una vasta experiencia en el diseño y realización de prototipos para raid, con más de 60 unidades construidas. Su primera tarea fue llevar a cabo un estudio completo del Plus Four estándar para determinar sus posibilidades de conversión, la fiabilidad de la plataforma, la transmisión y las suspensiones, ya que no se trataba de hacer un coche con apariencia aventurera, sino un vehículo que realmente fuera funcional y capaz de soportar los esfuerzos extra que implicaba su nuevo uso.

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Rally Raid desarrolló también un sistema de protección integral de los bajos formado por multitud de componentes, incluidas las planchas tipo patín a lo largo de toda la superficie de los bajos, protecciones para los triángulos inferiores de las suspensiones y faldillas para mitigar el impacto de las piedras proyectadas por las ruedas delanteras.

Todo ello obligó también a rediseñar al completo el sistema de escape, que cuenta con una salida lateral trasera para evitar interferir en el ángulo de salida y contribuir a lograr esos 230 mm de distancia libre al suelo; todo un logro partiendo de un vehículo cuyos bajos prácticamente rozan el asfalto.

Made by Rally Raid UK

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Todas estas modificaciones se realizan, en realidad, en las instalaciones del preparador. Cada una de las ocho unidades del Plus Four CX-T que está previsto construir se monta en la fábrica de Morgan en Malvern, si bien los componentes específicos de la preparación se instalan en el taller de Rally Raid UK, en Huddersfield (West Yorkshire), tres horas al norte de Malvern, después de que el equipo de diseño e ingeniería de Morgan haya trabajado codo con codo con el preparador para definir el concepto, las especificaciones técnicas y, por supuesto, la estética del modelo definitivo, que, dicho sea de paso, tiene un precio base de 170.000 libras esterlinas más impuestos, equivalentes en España a algo más de 275.000 euros, impuestos incluidos. Por supuesto, cada cliente tiene la posibilidad de acordar, junto con el equipo de diseño de Morgan, diversos elementos de personalización de su propio CX-T, lo que hará subir aún más la factura.

No obstante, el vehículo sale de fábrica con todo lo necesario para que sus propietarios puedan emular a los aventureros que ya en 1911 disputaban carreras todoterreno con sus Morgan. La zona trasera está especialmente bien resuelta, con un portaequipajes que alberga dos rígidas e impermeables maletas Pelican, una caja de herramientas y almacenamiento de aluminio Zarges, dos contenedores Rotopax de 11 litros y dos ruedas de repuesto completas de acceso rápido. Asimismo, el equipo de rescate es accesible desde el exterior del vehículo.

Jaula exterior

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Se ha diseñado, asimismo, una jaula de protección exterior que sirve también para acoplar fácilmente equipo de ocio, como bicicletas o tablas de surf, y también hay paneles laterales transparentes desmontables para las puertas.

En cuanto al interior, los cambios más significativos son la instalación de un sistema de montaje tipo rack para acoplar fácilmente instrumentos de navegación, teléfonos o cámaras. También se ha añadido una luz de mapas flexible, lápiz y soporte para cuaderno, mientras que a los pies del pasajero encontramos una bolsa extraíble para mapas y documentos, así como una bolsa térmica estanca. Por último, se añade también un botiquín de primeros auxilios detrás de los asientos de una cabina cuyo techo duro es también exclusivo del Plus Four CX-T, ya que los modelos convencionales cuentan con una sencilla capota de tela.

Así que si te has enamorado de este peculiar deportivo campero de rancio abolengo, será mejor que te des prisa, ya que los vehículos han empezado a fabricarse y está previsto que se terminen en su totalidad antes de acabar el año.