Clasicazo del día: Porsche 968

Eduardo Alonso
Eduardo Alonso
¿Recuerdas esta belleza de los años 90? Hoy en día es una cotizada pieza de colección.

Soy un porschista empedernido y, de la extensa gama de la marca alemana, yo diría que el Porsche 968 es uno de mis modelos preferidos. No tengo muy claro que eso sea así por mi devoción hacia ese modelo o porque económicamente sea uno de los Porsche ‘comprables’ en algún momento de mi vida. El Porsche 968 nació en 1992 y sólo se mantuvo hasta 1995, siendo sustituido poco después por el Boxster. En ese periodo se vendieron 12.776 unidades y hay algunos datos curiosos en su historia.

Fue creado a principios de los años 90 como reemplazo del Porsche 944 de 1982, suponiendo asimismo una evolución del concepto inicial creado en 1976 con el Porsche 924. En aquel momento, las arcas de Porsche no estaban como para invertir demasiado en el sustituto del 944, así que tomó la base de dicho modelo y la mejoró. Aunque Porsche siempre sostuvo que el 80% del coche era nuevo, la realidad es que esa afirmación no era del todo precisa, pues la mayoría de las partes del coche procedían del 944, aunque sí que es cierto que provistas de determinadas evoluciones.

Porsche 968

El chasis era prácticamente el mismo que el del 944, conservando el motor longitudinal delantero y la configuración transaxle con caja de cambio en el eje trasero, si bien en el 968 la transmisión pasaría a ser de seis velocidades (también hubo una automática Tiptronic de cuatro relaciones poco recomendable). El motor era un 3.0 16v de cuatro cilindros que también procedía del 944 y que había recibido algunas mejoras, entre ellas la distribución variable VarioCam. Con todo, su potencia era de 240 CV.

Además, la producción del 968 pasó a llevarse a cabo en las instalaciones de Porsche en Zuffenhausen, una importante novedad respecto a los 924 y 944, que eran ensamblados por Audi, contratada para el trabajo por Porsche. El 968 lucía una esculpida carrocería de 4,32 metros de largo mucho más moderna que la del 944, si bien en el interior no se dio tal transformación. Al igual que sucedió con el 944, hubo una versión descapotable con techo de lona.

Porsche 968 interior

Aparte, existieron algunas ediciones especiales. La más famosa es el 968 Clubsport de 1993, una versión aligerada de la que se fabricaron 1.538 unidades y que carecía de asientos traseros, elevalunas eléctricos, equipo de sonido, aire acondicionado y demás elementos ‘superfluos’. También disponía de una configuración de chasis más focalizada en los circuitos.

Porsche 968 CS
Porsche 968 Clubsport

Por encima se situó el 968 Turbo S, del que sólo hubo 15 unidades de calle. Equipaba un motor 3.0 Turbo con culata de 8 válvulas que desarrollaba 305 CV de potencia. Sobre ese se construyó la versión de competición 968 Turbo RS.

¿Quieres uno? Hoy en día no quedan demasiados, y menos aún a la venta. Para hacerte con una buena unidad, siempre con cambio manual, has de desembolsar un mínimo de 25.000 euros. Y si quieres uno de los cotizados Clubsport, entonces multiplica esa cantidad por tres. En cualquier caso, hablamos de uno de los Porsche, a mi juicio, más bonitos de la era moderna.

Porsche 968 Cabriolet
Porsche 968 Cabriolet