Esta es la multa de la DGT por no llevar sujeto un perro en el coche

Esta es la multa de la DGT por no llevar asegurada correctamente a una mascota en el coche
Esta es la multa de la DGT por no llevar sujeto un perro en el coche
Javier Jiménez
Javier Jiménez
Más allá del riesgo que supone llevar mal asegurado a una mascota en el interior de un vehículo, las sanciones aplicadas por no respetar esta normativa pueden llegar a suponer un impacto considerable para el bolsillo de los conductores.

La Dirección General de Tráfico (DGT) recuerda a los conductores la importancia de llevar correctamente asegurada a una mascota en el interior del coche. Aún son muchos los usuarios que, por mero desconocimiento, viajan con su perro sin atar sentado sobre el asiento del copiloto poniendo en peligro su seguridad y la del propio animal.

Es muy importante llevar a las mascotas correctamente aseguradas, ya que en caso de accidente o frenazo brusco, el animal puede salir disparado multiplicando su peso según la velocidad. Por ejemplo, en un accidente a 50 km/h, un perro de 20 kg de peso pasaría a impactar contra los pasajeros como si su peso real fuese de 700 kg. Si la mascota no va bien sujeta, este impacto puede ocasionar a los ocupantes graves secuelas, además de las lesiones que tendría la mascota.

Esta es la multa de la DGT por no llevar asegurada correctamente a una mascota en el coche

Lo primero, debemos tener en cuenta la normativa específica aplicada al transporte de animales en un vehículo. En concreto, el artículo 18.1 del Reglamento General de Circulación reza lo siguiente: ‘‘El conductor de un vehículo está obligado a mantener su propia libertad de movimientos, el campo necesario de visión y la atención permanente a la conducción, que garanticen su propia seguridad, la del resto de los ocupantes del vehículo y la de los demás usuarios de la vía. A estos efectos, deberá cuidar especialmente de mantener la posición adecuada y que la mantengan el resto de los pasajeros, y la adecuada colocación de los objetos o animales transportados para que no haya interferencia entre el conductor y cualquiera de ellos’’.

Si bien este reglamento puede parecer algo ambiguo al no aclarar de forma explícita de qué manera debe ir una mascota en el coche, debemos recurrir al sentido común para no exponernos a una posible sanción. Sin olvidar las consecuencias que pueden ocasionarse en el caso de sufrir un accidente, esta imprudencia está castigada con multas que parten de  los 80 euros si el animal no va debidamente sujeto.

Esta misma normativa clasifica como infracción muy grave conducir de forma temeraria, y grave hacerlo de forma negligente creando una situación de riesgo, algo que un agente de tráfico de la Guardia Civil puede considerar si el animal viaja en el regazo del conductor o totalmente libre por el habitáculo. Estos casos conllevan multas de 500 euros y seis puntos en el carnet de conducir, o 200 euros, respectivamente.

Esta es la multa de la DGT por no llevar asegurada correctamente a una mascota en el coche

Por lo tanto, deberemos utilizar un sistema de retención homologado que permita asegurar al perro sin demasiada holgura para que no llegue a interferir en el espacio del conductor generando una situación de peligro. A la hora de elegir cuál es la forma más segura para viajar con animales hay que tener en cuenta el tipo de vehículo, el tamaño de la mascota y el tipo de viaje. Nosotros, te recomendamos seguir los siguientes consejos:

  1. Bajo ningún concepto la mascota debe ir suelta. No importa el peso del perro ni su comportamiento. En un momento dado, puede interferir en la conducción y, además, salir proyectado en caso de frenazo brusco o accidente. 
  2. La mejor opción para llevar animales pequeños es utilizar transportín. Se recomienda colocarlo en el suelo del vehículo, detrás de los asientos delanteros.
  3. Se puede utilizar un arnés con cinturón que se fija al cinturón de seguridad del vehículo. Aunque se recomienda que sea de dos enganches para evitar su posible rotura en caso de frenazo brusco o colisión. 
  4. Si el perro es grande, también se puede utilizar un transportín de mayor tamaño y colocarlo en el maletero. Siempre que no haya una separación física entre el maletero y los ocupantes, debemos complementar el transportín con una rejilla divisoria.